El gobierno decidió autorizar la importación de todo el cemento que sea indispensable para evitar la parálisis de la industria de la construcción en el país, especialmente las obras que tienen que ver con la reconstrucción de Popayán y el programa de vivienda sin cuota inicial. En algunos sectores oficiales se cree que el conflicto laboral con las empresas cementeras "va para largo".
NO HABRA PARALISIS
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20 de noviembre de 1983, 7:00 p. m.