El temido ciclón tocó tierra entre la desembocadura del Misisipí y la localidad de Grand Isle, a unos 60 kilómetros al sur de Nueva Orleáns, la ciudad más amenazada por el poder destructivo de Katrina. Desde esta madrugada la ciudad ha sufrido todo tipo de fenómenos atmosfericos que se intensifican a medida que el ojo del huracán se acerca.
La mayoría de los habitantes, cerca del 80 por ciento, han abandonado la ciudad. Los que no consiguieron huir, unas 35.000 personas, están refugiados en su mayoría en un estadio local, el Superdome, el más seguro de los diez refugios asignados por las autoridades.
La situación de Nueva Orlenas se ve agravada por el hecho de que la ciudad se encuentra en un 60 por ciento bajo el nivel del mar, lo cual la hace vulnerable a las inundaciones. Los expertos calculan que el ciclón podría hundir la ciudad bajo ocho metros de agua, además de causar olas gigantes y tornados. Más de la mitad de las viviendas quedarían destruidas.
Además de Luisiana otros tres estados están en estado de alerta ante la llegada de la tormenta: Alabama, Misisipí y Florida.
Desde que existe algún registro, solo tres huracanes de categoría cinco han azotado Estados Unidos: Andrew golpeó la Florida en 1992 y dejó 43 muertos, el ciclón del día del trabajo causó más de 600 muertos en ese mismo estado en 1935 y Camille dejó un saldo de 256 víctimas fatales en 1969 en Misisipí.
Mundo
El huracán Katrina tocó tierra en Luisiana y toma rumbo a Nueva Orleans
Lunes 29, 9:00 horas. Con vientos de casi 250 kilómetros por hora el ciclón es categoría cuatro en la escala de Saffir-Simpson, que califica cinco niveles. Las autoridades advierten "consecuencias catastróficas" en la ciudad más grande de la región.
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25 de agosto de 2005 a las 7:00 p. m.