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Julio Londoño Paredes Columna Semana
Julio Londoño Paredes. Bogotá Marzo 9 de 2022. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. - Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Buena noticia para algunos venezolanos

La victoria de Giorgia Meloni en Italia es buena noticia para algunos venezolanos que pugnan por salir de su país.

Por: Julio Londoño Paredes

Colombia ha tenido durante décadas la obsesión de construir la carretera que nos separa de Panamá e interrumpe la continuidad de la vía que viene desde Tierra del Fuego, en los confines de Chile y Argentina, con Estados Unidos y Canadá.

Panamá ha ignorado múltiples propuestas colombianas para que finalice el tramo que falta en su territorio para llegar a la frontera. También se han opuesto los demás estados centroamericanos y, naturalmente, Estados Unidos.

Consideran que la carretera sería una autopista expedita para el ingreso de grupos armados y de delincuentes colombianos; que la droga proveniente de Colombia los inundaría, y que Panamá, Costa Rica y Nicaragua se transformarían en el paso obligado de todos los que pretenden ingresar ilegalmente a Estados Unidos, empalmando con los países del ‘Triangulo del Norte’: El Salvador, Honduras y Guatemala.

Pero a falta de carretera, millares llegan a Urabá para seguir hacia Panamá atravesando el infierno del llamado Tapón del Darién. Muchos mueren en el intento. La situación ahora es angustiosa. En el lapso de un año puede llegar a ciento cincuenta mil el número de migrantes de diferentes nacionalidades que llegan a Urabá.

Una migración que fue auspiciada por funcionarios corruptos y coyotes, generando todo tipo de problemas sociales, humanos, sanitarios y de seguridad en una región que ha sido agobiada por la violencia.

El número de venezolanos que trata de cruzar el Tapón ha crecido enormemente. Pero ha pasado algo importante para ellos. Giorgia Meloni, la virtual primera ministra de Italia, que se ha caracterizado por su oposición a la migración africana y del medio oriente, en su campaña, al responder a sus oponentes que afirman que Italia es un país que requiere mano de obra, hizo alusión a la posibilidad de, más bien, llevar venezolanos, aduciendo que dos millones son de origen italiano que están pasando hambre en su país y que además son cristianos (no musulmanes). Las referencias al tema han sido reproducidas en estos días.

De pronto le pasa lo mismo que al presidente Clinton, que, como candidato, a raíz del golpe militar del general Roul Cedras en Haití, afirmó que cuando fuera presidente les daría asilo a todos los haitianos que lo solicitaran.

Pocos días antes de la posesión del nuevo mandatario, en Haití se presentó una inusitada euforia y millones se prepararon para salir en estampida. Se construyeron afanosamente cerca de 700 precarias embarcaciones para llegar a Estados Unidos. Una vez posesionado, Clinton tuvo que anunciar que su país no les daría asilo a todos los haitianos y las lanchas se quedaron construidas.

Algo parecido a lo que le pasó a Jimmy Carter cuando fue presidente, que les dio la bienvenida a todos los cubanos que quisieran salir de la isla. Fidel Castro desocupó todas las cárceles, recogió a los enfermos y afectados con dolencias mentales y los envió por el puerto de Mariel hacia La Florida. “Los Marielitos” se constituyeron durante muchos años en un dolor de cabeza para Estados Unidos.

Vamos a ver si después del 13 de octubre, cuando Meloni debe tomar posesión de su cargo, a los venezolanos se les abre la posibilidad de migrar a Italia. De pronto hasta Maduro y Diosdado Cabello se van.