OPINIÓN

Jorge Barón

La Colombia abandonada

A lo largo de nuestra historia, los municipios han quedado relegados al abandono, como fue el caso del pueblo de Socha.
26 de octubre de 2023 a las 11:23 a. m.

Hace unas semanas visité el municipio de Socha, un pueblo que es recordado por la historia, como “La Nodriza de la Libertad”, vistiendo y dándole abrigo al libertador Simón Bolívar y al ejército patriota. Sin embargo, a la hora de pasear por el pueblo y su iglesia más emblemática, me sorprendió el abandono en el que se encontraba. Los vecinos del templo, me comentaron que el municipio y su patrimonio histórico se encontraban desamparados por el Estado.

Lamentablemente, el caso de la iglesia de Socha, es un grano de arena en el océano del abandono estatal hacia los municipios, que en la mayoría de los casos, no son problemas de restauraciones del patrimonio histórico, sino del detrimento de la calidad de vida de sus habitantes. De esta forma, es importante hacerse la siguiente pregunta: ¿qué elementos llevan a los municipios a estar desamparados por el estado central?

A lo largo de nuestra historia, los municipios han quedado relegados al abandono, como fue el caso del pueblo de Socha. De hecho, al hacer un análisis de nuestro sistema jurídico, se puede afirmar que, durante más de un siglo, nuestro país estuvo regido por una constitución, que llevó al país al hipercentralismo, que, a su vez, dejó a los municipios más pequeños sin los instrumentos legales necesarios para su funcionamiento. Sin embargo, para la Constitución de 1991 se les brindó estas herramientas jurídicas y participativas, mediante la creación de un estado unitario y descentralizado que le daría mayor independencia a las regiones.

No obstante, estos postulados expuestos en la carta magna y en la legislación, se quedaron en el papel, ya que, como fue mencionado anteriormente, la Colombia profunda, se caracteriza por la vulnerabilidad y violencia que son causados por el abandono estatal. De esta forma se puede analizar que el problema no es solo de brindar autonomía al territorio, sino que es uno de efectividad estatal. Este elemento se caracteriza por enfocar la política pública en proporcionar a los ciudadanos una serie de elementos que lleven los al bienestar social y económico, lo que se puede materializar en servicios como la educación y la salud.

Asimismo, el estado tiene unos deberes esenciales de promover ciertas garantías como lo es la seguridad. En Colombia no se aseguran estos elementos, como ejemplo tenemos el caso del Municipio de Unguía, un territorio gobernado por la insurgencia, desplazando de manera aberrante la legitimidad estatal. Por otra parte, los municipios de Bagadó y el Cantón de San Pablo, en el departamento del Chocó, presentan altos índices de desnutrición infantil, en el que el primero tiene un 10.21 % y el segundo cuenta con un 8.10 % de su población entre 0-y 5 años en esta situación de precariedad alimenticia, según indica el Ministerio de Salud.

Otra característica de la ineficacia estatal, se enmarca en la ignorancia de la realidad empírica del país, que el 99% de los políticos padecen, los cuales ejercen la política pública para las regiones desde los clubes y salones de la ciudad de Bogotá. Esta afirmación es preocupante, debido a que el fin máximo del derecho es el de servir como una herramienta de transformación social, por lo que las normas promulgadas deben demostrar un alto nivel de eficacia y conocimiento del problema.

De esta forma, la visión empírica de la Colombia profunda, es una cualidad que tienen muy pocos colombianos, sin embargo, puedo asumir con total certeza que hay un hombre que cumple estos presupuestos a cabalidad. Jorge Barón, el presentador del Show de las Estrellas, es una persona que ha recorrido casi todos los rincones de Colombia y conoce, de primera mano, la fragilidad del estado en la Colombia abandonada. De todos los municipios que ha visitado, él ha visto la ineficacia estatal en cuanto al funcionamiento de los servicios públicos, la falta de seguridad y el detrimento de la infraestructura de vías terciarias que crean barreras de acceso a centros de salud y educación.

Asimismo, conversé con dos líderes regionales sobre esta problemática. El primero, proveniente del departamento de Sucre, llamado Javier Geney, expresó sus preocupaciones frente a la falta de presencia de las autoridades centrales respecto al pie de fuerza que estos deben brindar al departamento. Daniel Fernández, líder social en el departamento de Bolívar, argumentó que la efectividad estatal es nula en la mayoría de los municipios que están alejados del norte del departamento. Asimismo, mencionó que municipios como Montes de María y Achi, se encuentran gobernados por la criminalidad y sin servicios públicos básicos como salud o educación.

En síntesis, queda claro que el abandono de los municipios se debe principalmente a la ineficacia estatal, ligada a la falta de visión de la realidad por parte de los políticos. De esta forma, es importante realizar una reforma al tratamiento que se les da a las regiones.

Debemos redistribuir el poder estatal, reduciendo nuestros niveles de centralización y más importante aún, garantizar la participación ciudadana en las regiones, brindándoles el conocimiento de las herramientas jurídicas y de participación, para combatir a los políticos clientelistas. Referente a estos ejecutores de la política pública nacional, los invitó, a viajar a la Colombia profunda, y hablar con los líderes regionales, no solo para hacer campaña, sino para conocer la vulnerabilidad que está enfrentando nuestro país, para así garantizarle al pueblo colombiano sus derechos fundamentales y servicios públicos básicos, como lo manda nuestra carta magna.