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Salud Hernández
Salud Hernández. - Foto: Juan Carlos Sierra

¿Verónica después de Petro a lo Cristina Kirchner?

El rey sol detesta que alguien pueda hacerle sombra y que pretenda luego ocupar su lugar sin darse cuenta de que se trata de un reinado de herencia familiar.


Por: Salud Hernández-Mora

Es el único candidato que inventa amenazas de muerte, enfermedades graves, borracheras a causa de un lejano jet lag, golpes de Estado y fraude en las votaciones para cerrarle el paso. El único que sugiere que Fico, su principal contendor, es un asesino y difunde comerciales rastreros en su contra, sin el menor escrúpulo.

Petro exuda odio, resentimiento y división por todos los poros y tiene una vicepresidente que también miente cuando grita que los huevos son alemanes y luego asegura que solo ponía un ejemplo. Pareciera que la verdad, para ambos, es una molestia desechable.

Lo del líder del Pacto Histórico en esta campaña, quitándose la piel de oveja, asusta. Si actúa de una manera tan falaz y pendenciera siendo apenas candidato, qué no será dictando decretos con el bastón de mando.

Antes pensaba que no sería bueno para Colombia un gobierno populista de extrema izquierda, pero nada que no terminara en cuatro años. A fin de cuentas, la democracia es eso.

Ahora, sin embargo, creo que si ganara, entraremos en un túnel siniestro que puede perpetuarse en el tiempo. No descarto que Petro pretenda imitar a Néstor Kirchner y nomine a su esposa, Verónica, poseída de la misma ambición desbordada, como sucesora. De ahí el súbito protagonismo de la dama, rivalizando con Francia Márquez.

Por sus gestos, es evidente que Petro no quería a la caucana de coequipera y le tocó tragársela por sus 800.000 votos. El rey sol detesta que alguien pueda hacerle sombra y que pretenda luego ocupar su lugar sin darse cuenta de que se trata de un reinado de herencia familiar. Hubiera sido el hijo político el sucesor, pero no dio la talla y Verónica se antoja más vendible en un mundo electoral de redes sociales donde con frecuencia cuenta más la imagen que profundizar mucho.

Además de adorar el poder, tienen en común una infinita soberbia, aunque no parece que ella comparta el desprecio y odio de Petro hacia medio país, que alimenta a diario en redes sociales y entrevistas. Ese resentimiento supondrá un frenazo al desarrollo y una degradación de las relaciones sociales en una nación proclive a recurrir a la violencia.

Preocupa que la gente crea sus propuestas delirantes, como sustituir los ingresos petroleros por aguacates, como dijo al principio, o por el turismo, que dice ahora. Y si cumpliera su promesa de aumentar los visitantes de 4 a 12 millones, ¿no es con petróleo que mueven el transporte aéreo, terrestre y náutico? ¿O recorrerán Colombia en bicicleta?

Tan perjudicial como su programa inviable, es la actitud de agresivos pandilleros de los seguidores petristas más radicales. Se creen con el derecho a irrumpir con violencia y altanería en una universidad para hacer campaña, arrinconar a sus oponentes o amenazar con que se apoderarán de las tierras y propiedades que les provoque. No habrá Esmad para detenerlos, ni policía que ose intervenir. A partir del 7 de agosto, vienen a decir, el país les pertenece y quien se oponga la lleva.

Capítulo aparte merece el comportamiento del registrador, al que Petro y su círculo protegen estos días con una fiereza inusitada, cuando antes denunciaban que fraguaba un fraude. ¿No será que todo obedece a una trama bien calculada?

Veamos. Hay coincidencias extrañas, como el reciente anuncio de contratar al mediocre y chavista Rodríguez Zapatero, dedicado en exclusiva a atornillar al capo Nicolás Maduro en Miraflores. Ese expresidente del PSOE se volvió escudero del saltimbanqui manipulador Pedro Sánchez, y no olvidemos que el Gobierno español, que todo lo politiza, controla el 18,75 por ciento de Indra.

En su día movieron los hilos para poner al frente de dicha compañía, experta en procesos electorales, a un presidente de sus afectos, Marc Murtra, y pretenden subir la participación estatal en Indra a un 28 por ciento.¿Será que quieren meter mano a determinadas elecciones en Latinoamérica, una región que está dando un peligroso viraje a la izquierda radical y populista?

Y son tan descarados que en la visita de Gustavo Petro a Madrid dos altos directivos de Indra, Juan Pedro Rodríguez y Cristina Ruiz, asistieron a un evento del candidato del Pacto Histórico, organizado por el socialista Ramón Jáuregui, algo inusual por las suspicacias que despierta.

Pese a las sospechas de que algo maloliente cocinan, no creo que puedan robarse la primera vuelta, hay demasiados ojos de seis aspirantes. Pero si no existen garantías de transparencia para el 29 de mayo, menos para la segunda vuelta con esa Indra ni con Alexánder Vega.

Nunca olviden que Pedro Sánchez y Gustavo Petro se rigen por la misma máxima: para conquistar el poder y no soltarlo, todo vale.

NOTA: La subida de Rodolfo Hernández en las encuestas es la prueba, una vez más, de que para vencer en unos comicios en el mundo actual de adicción a las redes sociales, resulta más efectivo en el corto plazo dominar el TikTok y lanzar frases divertidas que aliarse con poderosos partidos políticos. La llegada de Íngrid, en todo caso, da peso a su candidatura, aunque creo que le gana Fico.