Colombia busca liberar su mercado de bebidas alcohólicas para evitar sanciones de otros países por cuenta de la protección a las licoreras departamentales. El argumento central es que en las condiciones actuales no hay una libre competencia entre estas compañías y los productores extranjeros.
El punto de la discordia es la tarifa de los impuestos pues el gravamen a los licores es una de las principales fuentes de ingresos de las regiones y las modificaciones impactarán el precio de venta del producto nacional frente al importado.
Frente a las discusiones, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, considera que alrededor del proyecto de ley de licores se han tejido tantas conjeturas y se ha desinformado de tal forma a la opinión pública que es necesario hacer varias aclaraciones y desvirtuar algunos mitos que impiden hacer claridad sobre la realidad.
Estos son los mitos y realidades frente a la Ley de licores según Lacouture:
Mito 1: El Monopolio desaparece
Realidad: El monopolio se mantiene en cabeza de los departamentos y se reglamenta para generar reglas claras
Mito 2: El monopolio se desnaturaliza (o “se vacía su contenido”).
Realidad: Los departamentos mantienen facultades clave en el ejercicio del monopolio:
- Los departamentos deciden si ejercen o no el monopolio.
- Los departamentos deciden si aumentar la Participación para todos los productos por encima del impuesto al consumo (que es el piso mínimo).
- Para el caso de la producción: Los departamentos eligen si producen a través de su propia licorera o no. Para la producción por parte de terceros, los departamentos pueden escoger si hacerlo a través de permisos o de contratos. Si escogen contratos, pueden decidir cuántas licitaciones abrir (incluso ninguna).
- Además, escogen el monto de los derechos de explotación para la producción, sea ésta a través de permisos o de contratos.
- Para el caso de la introducción: los departamentos pueden limitar la entrada de aguardientes a sus territorios.
Mito 3: La Ley afecta las rentas de los departamentos
Realidad:
- El recaudo de todos los departamentos aumenta (en total, el recaudo pasa de $1,4 billones a $1,8 billones en un escenario muy conservador).
- El cobro se mantiene en cabeza de los departamentos.
- Los departamentos reciben derechos de explotación (renta adicional).
- Se reglamenta el monopolio del alcohol potable (renta adicional).
Mito 4: La Ley afecta a las licoreras oficiales
Realidad: Las licoreras se ven favorecidas desde varios ángulos
- Acceden a mercados más amplios (todo Colombia)
- La nueva estructura del impuesto (IVA del 5%) permite a las licoreras nacionales descontar el IVA pagado en los insumos y posibilita saldos tributarios anuales a favor de las licoreras.
- Además, el componente ad-valorem ayuda a equiparar la carga fiscal de los productos nacionales (que son de menor precio) con la de los importados (productos de mayor precio).
- El Programa de Transformación Productiva de Min Comercio impulsará las denominaciones de origen.
- El proyecto propicia asociaciones entre licoreras departamentales.
- El régimen actual, desde 1991, ha llevado a la quiebra de múltiples licoreras departamentales. Las actuales reglas y protecciones no han funcionado. En 1991 se contaban 16 licoreras. En la actualidad existen 7.
Mito 5: El aguardiente es un producto de la cultura nacional y no está protegido
Realidad: El aguardiente está protegido tanto en materia de producción como de introducción
- Producción: los departamentos pueden decidir si abrir o no licitaciones para la producción privada de aguardiente (o de cualquier licor).
- Introducción: La salvaguardia permite a los departamentos restringir la entrada de aguardientes a sus territorios.
Mito 6: La Ley está hecha para beneficiar a los importadores
Realidad: Todos ponen y hay un balance adecuado. Los reales beneficiarios son los departamentos y los ciudadanos. Los importadores:
- Enfrentan una carga tributaria mayor a la que tenían.
- Asumen rentas adicionales por derechos de explotación.
- Asumen el IVA especial del 5%.
- Enfrentan normas estrictas de señalización y anti-contrabando.
- Los productos importados de alto valor asumirán impuestos mucho más altos.
Mito 7: El proyecto no combate adecuadamente el contrabando y la adulteración
Realidad: El proyecto cuenta con varios ‘dientes‘ contra el contrabando
- Se establecen artículos específicos para luchar contra el contrabando.
- Posibilidad de revocar permisos de introducción por contrabando, lavado de activos, o por etiquetado incorrecto.
- Las reglas más claras e iguales para todos limitan los incentivos al contrabando.
- El IVA especial del 5% incentiva la formalización de la cadena de licores.
- Se establecen medidas para la desnaturalización del etanol potable desde su entrada al país.
- Se refuerzan las capacidades de control de los departamentos.
Mito 8: El proyecto requiere más tiempo para el ajuste.
Realidad: El proyecto ha sido socializado con todos los actores y en foros regionales. Sus disposiciones comenzarán a regir a partir de 2017.
