Signos de alarma
- Consistencia:
- Blanda, es difícil de recoger*.
- Líquida*.
*Estos síntomas requieren atención médica urgente, pues el animal corre el riesgo de deshidratarse.
- Cantidad: deben tenerse en cuenta todo tipo de variaciones que persistan durante más de dos o tres días.
- Olor: si es más fuerte, puede ser señal de una alteración.
- Color:
- Más claro
- Más oscuro
- Con presencia de sangre:
- Sí la sangre se mezcla con las heces y se presenta diarrea constante, puede tratarse de una afección en el intestino delgado.
- En el caso del intestino grueso, la sangre no se mezcla con la materia fecal.
- Ausencia: si el perro asume la posición de defecar y no logra hacer una deposición, es probable que exista un trastorno alimenticio, algún tipo de obstrucción o inflamación del colón, o un proceso tumoral en el ano.
Análisis de muestras
- Cuando acudas a un centro médico, comenta qué tipo de problema presenta tu perro.
- La mayoría de resultados tardan menos de un día en obtenerse, a excepción de los coprocultivos, que son poco comunes y son utilizados en el caso de problemas gastrointestinales crónicos cuya razón de ser es difícil de determinar.
- Lo más recomendable es que en la veterinaria se haga la recolección de muestras, para evitar que se contamine con elementos ambientales.
Técnicas de prevención
- Desparasitación (tres o cuatro veces al año).
- Alimentación de buena calidad y sin variaciones en la dieta.
- Evita que tu mascota consuma proteínas propias de la alimentación humana.
- Suminístrale agua limpia.
- Cuando realicen salidas, mantente alerta para que no ingiera elementos que encuentre en la calle.
Datos destacados:
- “Las principales causas de alteraciones en la materia fecal son problemas gastrointestinales primarios, relacionados con elementos ingeridos, parásitos o bacterias. También existen otras enfermedades secundarias que pueden llegar a generar cambios en la materia, como problemas renales y enfermedades hepáticas donde el principal órgano dañado es el riñón o el hígado, pero uno de los signos clínicos es el cambio en el aspecto de las deposiciones”, Felipe Pérez B., médico de la Clínica Veterinaria Dover.
- La mayoría de variaciones en el excremento se deben a enfermedades en el sistema gastrointestinal, estas son las causas más comunes: Parásitos, bacterias, virus, alimentos tóxicos y todo tipo de obstrucciones.
- Causas no relacionadas con el sistema gastrointestinal: Fallas renales, hepáticas y en el páncreas.
Agradecimientos: Felipe Pérez B., médico veterinario y coordinador del laboratorio de imagen de la Clínica Veterinaria Dover.
