El engorroso trámite para adquirir las boletas que permiten el acceso al Parque Nacional Natural Tayrona, generó largas filas y molestia en la reapertura de esta área protegida, que estuvo cerrada durante un mes ante la necesidad de darle un respiro y permitir la restauración de sus diferentes ecosistemas, luego de la temporada alta registrada en enero.
Este domingo, desde las ocho de la mañana, los visitantes comenzaron a hacer su ingreso, el cual solo les permite disfrutar de las playas, pues por ahora no se prestan servicios de alojamiento, restaurantes, hamaqueros y camping.
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Los turistas ingresaron por las entradas de Zaino y Palangana, luego de adquirir la boleta que les daba el acceso. Sin embargo, la demora en los trámites llevó a que las personas tardaran hasta dos horas, pues debían realizar tres filas: la primera para hacer la reserva con Parques Naturales, otra para cancelar en las taquillas del Banco de Bogotá y una tercera para que les entregaran el tiquete de ingreso.
A pesar de los inconvenientes, se estima que un poco más de 2.000 personas accedieron a la reserva. Al parque pueden ingresar 6.900 personas máximo por día, que es la capacidad de carga autorizada por ley. La seguridad estuvo a cargo de tropas del Ejército pertenecientes al Batallón de Alta Montaña.
Frente a esta situación, el gremio de los hoteleros en el Magdalena expresó su preocupación y la necesidad de reunirse con representantes de Parques Nacionales y la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), con el fin de buscar soluciones que permitan facilitar los procesos de ingreso al parque. Una de las propuestas es ofrecer las entradas a través de internet o en los hoteles. 