A partir del 1 de septiembre finaliza la cuarentena en el país y comienza una nueva fase denominada de aislamiento selectivo. El presidente Iván Duque hizo el anuncio este lunes en su programa de televisión.

“El 1 de septiembre empieza una nueva fase, donde cambiamos el concepto de aislamiento preventivo obligatorio, con un número importante de excepciones, a que tengamos un concepto de aislamiento selectivo, de distanciamiento y responsabilidad individual”, dijo Duque.
De acuerdo con el mandatario, en esta nueva fase “no vamos a regirnos por excepciones, sino por restricciones puntuales”.
Señaló que se aplicarán “restricciones a los eventos y a las aglomeraciones. Seguiremos avanzando en la apertura de sectores con los protocolos que han sido establecidos por el Ministerio de Salud bajo el criterio de que nos seguimos protegiendo para proteger a los demás”.
En la edición de este martes del programa Al Ataque, el viceministro de Salud Pública, Luis Alexander Mocoso, explicó aspectos de la nueva fase.
Moscoso señaló inicialmente que la decisión de finalizar la cuarentena obligatoria tuvo en cuenta una mejoría en indicadores, como la ocupación de unidades de cuidado intensivo que tras varias semanas en niveles preocupantes en varias ciudades ha disminuido.
"Tenemos unas curvas cayendo con una tendencia a la baja. Tenemos un comportamiento de demanda de cuidado intensivo menor, tenemos una capacidad diagnóstica mejor y una mayor preparación de los ciudadanos. Todo esto se une en una decisión: es hora de pasar a una tercera fase. La primera era el aislamiento obligatorio, la segunda es un aislamiento flexible, cuando se reanudaron unos sectores, y la tercera es el aislamiento sostenible con responsabilidad individual”, dijo.
Señaló que en esta nueva fase gran parte de las actividades están permitidas mientras se cumplan los protocolos.
“Pasamos de un decreto que tenía una cuarentena con una gran cantidad de excepciones a un decreto que permite hacer todas las cosas siempre y cuando se sigan los protocolos y los lineamientos. Generamos unas restricciones”, dijo.
Cuestionado sobre si la decisión de implementar una mayor apertura se debe más que a una mejoría en las cifras a la crisis social y económica generada por la pandemia, señaló que la crisis “ha sido muy dura, las cifras de pobreza, las cifras de pérdida de empleo. Una de nuestras funciones es mitigar los efectos sociales. Entendemos que la economía tiene que funcionar, pero de forma segura. Cuando determinamos esto consideramos que el país está preparado para afrontarlo”.
Moscoso afirmó que el paso hacia el aislamiento selectivo es un reto “muy grande”.
“No es el que el coronavirus se va. Al contrario en este momento tiene un riesgo muy alto que tenemos que entender los ciudadanos. Tenemos que salir con responsabilidad a cumplir todos los protocolos, el uso del tapabocas, el distanciamiento social, el lavado de manos. De cumplir depende que esta apertura sea sostenible”, sostuvo.
En relación sobre si el país ya ha pasado lo peor de la pandemia, el funcionario manifestó que no hay certeza de esto.
“Nosotros empezamos con picos muy acelerados en varias ciudades. Nos coincidieron Cali, Medellín y Bogotá que llegaron al primer pico que va en descenso. Ese pico puede seguir en descenso, pero puede parar, subir y ser mayor. Aquí no hay ninguna garantía. Todo depende de nuestra responsabilidad”, subrayó.
El viceministro se mostró optimista que desde la próxima semana los ciudadanos cumplan con las medidas de cuidado a pesar de la disminución de restricciones.
“La gran mayoría de las personas van a entender de forma responsable que el virus no se ha sido, el virus está ahí y que la infección está vigente. Si no tenemos que salir de nuestras casas, no lo hagamos porque cada vez que lo hacemos de forma indiscriminada tenemos un riesgo innecesario”, dijo.
Finalmente, el funcionario reconoció algunas deficiencias en el rastreo de contactos de contagiados con el virus.
“Tenemos desafortunadamente muchos casos en donde eso ocurrió. Tenemos problemas en oportunidad de prueba. Tenemos un proceso donde llevamos dos millones de personas que hemos intervenidos. De esas 500.000 son positivas. ”, dijo.
