Su primera experiencia en negocios fue durante la niñez en su natal San Andrés, ayudando a la familia a vender ropa por catálogo, empanadas y arepas rellenas. “Mis padres pusieron la primera piedra de lo que años después sería nuestro proyecto de vida. De ellos aprendí el valor del trabajo y el emprendimiento. Eso me llevó a querer estudiar finanzas”.
Tenía 15 años cuando empezó a aplicar a becas en Bogotá, así pudo ir a la universidad. Al obtener el título en Finanzas y Negocios Internacionales comenzó una nueva vida para ella y los suyos. Hace 18 años, unidos por el anhelo de servir a los demás, montaron un hogar de paso en Chapinero (Bogotá) para pacientes provenientes de otras ciudades. “Creamos un lugar que alojara a personas que venían de la periferia para atender sus problemas de salud”, recuerda. Tres años después, impulsados por llevar esa idea al modelo hotelero, con más habitaciones, mayor confort y servicios personalizados –como alimentación y transporte–, abrieron Hotel Vitae, que hoy cuenta con tres sedes en Bogotá, y tiene presencia en Medellín, Barranquilla, Cali y San Andrés.
“Somos pioneros en hospedaje de salud y la cadena hotelera del sector más grande de Colombia”. Su mayor orgullo, dice, no está solo en la expansión del negocio. “Lo que más me llena es haber estado al lado de miles de personas que enfrentaban un tratamiento o enfermedad difíciles, y encontraron un lugar digno donde sentirse cuidados y con esperanza para seguir adelante”.
