La tenencia responsable comienza cuando optas por tener un animal de compañía. Para estar completamente seguro/a de tu decisión, debes preguntarte:
- ¿Puede adquirir el compromiso para 10 ó 15 años?
- ¿Cuál es la especie que más se adecúa a la forma de vida de la familia? ¿Perro o gato?
- ¿Todos los miembros de la familia están de acuerdo en tenerlo? ¿Hay problemas de salud en la familia, alergias, discapacidades físicas?
- ¿Puede llevarlo a vivir en el sitio donde habitan? ¿Qué espacio tendrá, en qué lugar de la casa vivirá?
- ¿Hay otros animales en casa, lo aceptarán?
- ¿Quién será el responsable del animal? ¿Puede atenderlo, tiene tiempo para sacarlo a caminar, para acompañarlo?
- ¿Puede cubrir económicamente sus necesidades: alimento, veterinario, vacunas, correas, juguetes, medicinas, elementos de higiene?
- ¿Está dispuesto a cumplir con las normas de convivencia en sociedad?
- ¿Se ve capaz de afrontar los problemas que se presenten (emergencias de salud, inconvenientes de comportamiento)?
- ¿Qué va a suceder con él en vacaciones?
Estas son las necesidades básicas de un animal:
- Vivir libre de hambre y de sed.
- Vivir en un medio que asegure su bienestar.
- Vivir libre de dolor, enfermedades y heridas.
- Vivir libre de miedo y estrés.
- Vivir con la libertad de poder expresar su comportamiento normal, brindándole espacio y comodidades suficientes
Deberes que tienes cuando adoptas:
- Cubrir las necesidades básicas del animal.
- Respetarlo y hacer respetar sus derechos (Declaración Universal de los Derechos del Animal, Unesco, 1978)
- Cumplir con las leyes y normas de protección y tenencia de mascotas (Ley 84 de 1989, Ley 746 de 2002, Código Nacional de Policía)
