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VIDA MODERNA

Avances en cáncer de pulmón, riñón y cabeza y cuello

Varios estudios mostraron que un nuevo tipo de drogas que fortalecen el sistema inmune para luchar contra el cáncer, aumentó la sobrevida en pacientes con varios de los tumores más mortales.

10 de octubre de 2016

Buenas noticias en material de cáncer. Varios estudios presentados en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés), mostraron una vez más que la inmunoterapia, que permite robustecer el sistema inmune para combatir las células malignas del cáncer, es un gran aliado en la guerra contra este mal. Durante el evento, que se lleva a cabo en Copenhague, Dinamarca, se dieron a conocer estudios en tres tipos de cáncer que mostraron las bondades de dicha terapia.

En uno de los estudios más destacados, hecho con 94 pacientes, uno de cada 10 pacientes con cáncer de riñón tuvo una respuesta completa frente a la combinación de dos drogas, ipilimumab y nivolumab. Esto quiere decir que el cáncer fue erradicado. Además, 40 % de los pacientes en el estudio tuvieron una reducción significativa de sus tumores, algo que solo se logra en 5 % de los casos con los tratamientos convencionales.

Los efectos se vieron más en aquellos tumores que fueron positivos para el Virus del Papiloma Humano, quienes sobrevivieron 9.1 meses con nivolumab y 4.4 meses con quimioterapia. Este tipo de pacientes generalmente tiene una expectativa menor a seis meses.

En el otro, hecho con pacientes con cáncer de cabeza y cuello en estadio avanzado, tuvieron una sobrevida de un año con la droga Nivolumbab. El trabajo mostró que después de un año, 36 % de los pacientes estaban vivos, frente a apenas 17 % que recibieron otros medicamentos. Además menos pacientes experimentaron efectos secundarios serios al tomar esta droga que con el medicamento convencional.

“Este ensayo prueba que Nivolumab puede extender la vida de pacientes para los que no hay opciones de tratamiento”, dice Kevin Harrington, del Institute of Cancer Research, quien dirigió este estudio. "Cuando este tumor se ha diseminado, es muy difícil de tratar. Por eso es una gran noticia”.

La otra investigación destacada demostró que pacientes con cáncer de pulmón avanzado que tomaron la droga pembrolizumab como primera línea de tratamiento vivieron más que aquellos que recibieron quimioterapia, lo que fue visto como un gran avance en el tratamiento de este tipo de cáncer. Esta droga es usada hoy en pacientes cuya enfermedad ha progresado pero después de haber recibido quimioterapia.

El cáncer de pulmón es uno de los más comunes y el que causa la mayoría de muertes en el mundo. El estudio fue hecho en pacientes con cáncer de pulmón de célula no pequeña, el más común subtipo de esta enfermedad, que ya tenían metástasis en otras partes del cuerpo y que no habían recibido tratamiento alguno.

Por años, el protocolo para estos pacientes ha sido darles quimioterapia pero los pacientes solo viven 12 a 14 meses luego de comenzar el tratamiento. Para este estudio se les dio Pembrolizumab como primera terapia de tratamiento y se observó que cerca de 80 % de quienes lo hizo estaban vivos seis meses después del comienzo de la terapia, comparado con 72 % de los pacientes a los que se les dio quimioterapia.

Pembrolizumab aumentó la vida en 10.3 meses en promedio desde el comienzo del tratamiento frente a seis meses con quimioterapia. Cerca de 45 % de los pacientes con esta droga tuvo una disminución significativa del tumor, frente a 28 % de los pacientes con quimioterapia. Ante este resultado, a los pacientes del estudio que solo estaban recibiendo quimioterapia se les permitió recibir el pembrolizumab. Es posible que estos resultados lleven a un nuevo estándar de cuidado en este tipo de casos.

Todos estos tratamientos hacen parte de un nuevo tipo de drogas conocidas como inmunoterapia que desde hace unos años está mostrando resultados espectaculares en algunos tumores para los cuales antes no había muchas posibilidades. La inmunoterapia consiste en usar el sistema inmunológico del paciente para contrarrestar el cáncer. Este sistema tiene unos interruptores que se apagan cuando encuentran en su camino algo que no es peligroso para el organismo.

Pero una células cancerosa lo es y, pese a esto, el sistema inmune no la ataca. Esto se debe a que el cáncer logra evitar que el radar del sistema de defensas lo reconozca como un cuerpo extraño al que debe atacar. La droga Nivolumab y muchas otras, prende ese interruptor para que el organismo detecte las células malignas y las erradique del cuerpo.

En el caso del estudio de Pembrolizumab, entre 25 y 30 % de la muestra tenían un alto nivel de una sustancia conocida como PD-L1 en sus tumores, que supuestamente ayuda a potenciar el efecto de la droga.