El hígado es un órgano que cumple múltiples funciones y es importante para el metabolismo, el sistema inmunológico y el digestivo, entre otros. Su trabajo es clave, debido a que ayuda a limpiar el organismo de toxinas y otras sustancias que resultan muy perjudiciales.
Su actividad normal procesando las sustancias de los alimentos que las personas comen y beben a diario ya le supone una acumulación de toxinas. Pero además, tiene que enfrentarse al consumo de alimentos grasosos y procesados y de sustancias químicas como fármacos, por lo que es muy fácil que termine saturado, de acuerdo con información de la Clínica Imbanaco de Cali, en su página web.

Estas son razones de peso para limpiar el hígado dos o tres veces al año, pues esto permitirá mejorar la salud general del cuerpo, la calidad de órganos como la piel, a la vez que aporta en la pérdida de peso.
La citada fuente indica que la dieta diaria puede ayudarlo a limpiarse a sí mismo y para ello se deben evitar los alimentos grasos, bebidas azucaradas, dulces, mariscos, bebidas alcohólicas y alimentos procesados, como las carnes frías, salchichas y jamones.

Alimentos ricos en carbohidratos procesados como el pan blanco, pastas, bebidas azucaradas y dulces causan sobrecarga en el hígado. Esto se debe a que este tiene la función de regular los niveles de azúcar en la sangre, por lo que tendrá que esforzarse más y por ello es clave limitar estos productos para facilitar la limpieza de este órgano, según información de la revista Mejor con Salud, escrita por Carolina Betancourth.
El consumo excesivo de grasas genera una mayor exigencia, lo que puede desencadenar en una inflamación o la obstrucción de los canales biliares, por eso se recomienda una alimentación sana, con buen consumo de frutas y agua.

Cuando en el hígado hay toxinas acumuladas, este pequeño órgano no puede quemar la totalidad de las grasas y estas se van acumulando en el organismo y generando diversos problemas que afectan a todos los sistemas del cuerpo.

Alimentos para cuidar este órgano
- Verduras de hojas verdes: Los altos niveles de clorofila y antioxidantes convierten a estos alimentos en aliados clave en la preservación de unas buenas condiciones del hígado.
- Cítricos: La toronja, el limón y las naranjas son cítricos con alto contenido de antioxidantes que ayudan al hígado a eliminar las sustancias tóxicas y cancerígenas y a neutralizar los radicales libres causantes del envejecimiento celular, según la red peruana de centros de salud Auna.
- Manzana: Esta fruta contiene pectina, una fibra natural que al entrar en contacto con el agua se transforma en gel facilitando la expulsión de metales pesados del cuerpo y ayudando a limpiar el hígado.

- Cúrcuma: Esta especia posee propiedades antiinflamatorias y desintoxicantes que favorecen el proceso de eliminación de las toxinas y elementos cancerígenos de este órgano.
- Ajo: Entre sus componentes se encuentran la alicina y el selenio. Estos elementos hacen que las enzimas hepáticas se activen y promuevan la limpieza natural de las toxinas del cuerpo.

- Repollo: Consumir este producto con frecuencia ayuda a estimular las funciones hepáticas. Las verduras crucíferas, en general, cuentan con una gran cantidad de compuestos antioxidantes capaces de neutralizar la formación de radicales libres, aliviando la presión del hígado y la inflamación del mismo.
- Aguacate: Un consumo frecuente de esta fruta ayuda a mantener el hígado sano, ya que es rica en nutrientes y favorece la producción de glutatión, sustancia que es el principal antioxidante de las células, porque contribuye a protegerlas de las especies reactivas del oxígeno, como los peróxidos y los radicales libres, indica Mejor con Salud.

- Té verde: Esta bebida cuida el hígado, puesto que las catequinas ayudan a proteger el cuerpo de los radicales libres que causan daño celular e inflamación. Así lo indica un estudio publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry.
La recomendación de los especialistas es que para limpiar el hígado, los alimentos deben ser preparados a la plancha, sancochados o al horno y con pocos condimentos, pudiendo utilizarse hierbas o alimentos naturales ricos en antioxidantes para darle sabor a las comidas, como por ejemplo ajo, orégano, romero, cúrcuma, perejil, cilantro, canela y cebolla para darles sabor.











