Desde hace varias semanas, el caso de Punch, un mono bebé que fue rechazado por su madre al nacer en un zoológico de Ichikawa, Japón, se volvió viral en redes sociales.
La historia conmovió a miles de usuarios después de que sus cuidadores mostraran cómo el pequeño se aferra a un peluche para sentirse seguro y encontrar en él una especie de refugio.
Una escena similar volvió a repetirse, pero esta vez en Antioquia, donde un tití gris bebé rescatado también encontró consuelo en un peluche, protagonizando imágenes que han enternecido a los usuarios en redes sociales.
El primate fue encontrado solo en una zona rural de Rionegro, en el oriente antioqueño, y ahora recibe cuidados especiales para su rehabilitación y posterior liberación, según informó el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Cornare.
Según explica un funcionario de la entidad, el tití fue descubierto por una persona que, al notar que no había otros primates cerca que pudieran pertenecer a su manada, acudió a la autoridad ambiental para solicitar ayuda y garantizar su protección.
Debido a su corta edad, para su recuperación se decidió implementar un proceso de crianza asistida que recuerda el caso de Punch. Como parte de este, se le proporcionó un peluche al que el pequeño se aferra para sentirse tranquilo y suplir la necesidad natural que tienen estas especies de permanecer sujetas a sus padres durante las primeras etapas de vida.
“Este es un bebé tití gris que llegó luego de que un ciudadano lo encontrara en zona rural, solo y sin sus padres. Está en un proceso de atención y crianza asistida en el que abraza a un peluche para suplir su necesidad de estar aferrado a sus padres y recibe la nutrición adecuada para su normal crecimiento y desarrollo”, señala Juan Pablo Giraldo, biólogo de Cornare.
De igual forma, el especialista dio a conocer que el tití se encuentra recibiendo alimentación especializada y acompañamiento permanente para garantizar su desarrollo.
En el video difundido en redes, en el que se da a conocer su historia, se observa a los cuidadores de la entidad utilizando máscaras de “mono”, una estrategia que ayuda a brindarle tranquilidad al pequeño durante su proceso de cuidado y rehabilitación, el cual posteriormente contempla su integración con otros individuos de su especie.
“El objetivo es que luego pueda pasar a un grupo de rehabilitación para liberarlo en su hábitat natural”, detalla el biólogo.