El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, no vivió una buena campaña presidencial.
Por un lado, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a quien respaldó políticamente, fue derrotado en las urnas por Abelardo De La Espriella por casi 250.000 votos. Del otro, la Procuraduría le abrió una investigación disciplinaria por indebida participación en política.
Amaya-uno de los gobernadores más cercanos al presidente Gustavo Petro- es conocido como el gran cacique político de Boyacá porque en dos oportunidades ha sido mandatario departamental y su respaldo ha sido importante para varias elecciones democráticas en el país.
Sin embargo, en esta oportunidad, los boyacenses no le cumplieron a Amaya: 280.199 personas votaron por Iván Cepeda mientras que 441.557 se inclinaron por Abelardo De La Espriella en el departamento, una diferencia de 161.358 respaldos.
La distancia entre De La Espriella y Cepeda aumentó entre la primera y segunda vuelta. El 31 de mayo el tigre aventajó por 121.343 electores a Cepeda mientras este domingo, 21 de junio, la cifra subió por encima de los 161.000.
De acuerdo con los números de la Registraduría, en casi todos los municipios de Boyacá ganó el abogado penalista. No obstante, en Tunja, la capital, triunfó Cepeda, quien obtuvo 57.709 y De La Espriella, 47.609.
En Chiquinquirá ganó el Tigre, quien consiguió 18.637 votos mientras que Cepeda logró 11.739.
En Paipa, Raquira, Sogamoso, entre otros municipios de Boyacá se repitió la historia.
En marzo de 2026, Carlos Amaya había reconocido con preocupación que soplaban vientos de cambio hacia la derecha en el país y eso, a su juicio, le preocupaba.
“Yo no quiero ser ave de mal agüero, pero parece que están soplando mucho los vientos de la derecha. Acá en Boyacá recientemente vi una encuesta donde quedé asombrado. Yo sí creo que hay que aprovechar este momento para negociar y acordar porque el nuevo gobierno, si es de derecha, olvídense de que se logrará algo; lo único que habrá es represión, represión y bolillo por montón. Yo también fui líder estudiantil y sé lo que es negociar con un gobierno de derecha que ya no entiende argumentos de nada. Además, esto lo causaron gobiernos de derecha“, manifestó en una reunión con líderes sociales.
El pasado 19 de junio, la Procuraduría le abrió investigación disciplinaria al gobernador por participación en política. La razón: “Encontrarse satisfechos los presupuestos previstos en la ley y existir elementos que ameritan profundizar en el esclarecimiento de los hechos puestos en conocimiento de esta autoridad, se procederá a ordenar la apertura de investigación disciplinaria”, se lee en el documento del organismo de control.
Este caso inició cuando la Red de Veedurías de Colombia radicó una queja disciplinaria contra Amaya por su presunta participación en política durante el desarrollo de la campaña.
Durante el periodo de la primera y segunda vuelta presidencial, la Gobernación de Boyacá, en cabeza de Carlos Amaya, organizó múltiples actividades en el departamento que fueron divulgadas por los canales oficiales de la entidad.
La Red de Veedurías expuso que esos eventos “habrían coincidido temporalmente con el desarrollo de la campaña presidencial”, y hasta advirtió que eso se podría configurar como una “una utilización del cargo (…) para favorecer determinada corriente política o candidatura presidencial”.
La queja también puso de presente las declaraciones que Amaya ha entregado a los medios de comunicación en las que se ha cuestionado su eventual participación en actividades políticas que estarían prohibidas por el ejercicio de sus funciones.