Aunque para muchos el éxito de una película se puede basar únicamente en los buenos comentarios o estrellas que le den como calificación los usuarios en las redes sociales, en realidad va mucho más allá.
Ben Affleck, uno de los actores con más reconocimiento en la actualidad, aseguró que la industria de Hollywood a nivel económico es mucho más compleja y que incluso las cifras que parecen millonarias apenas alcanzan para recuperar la inversión que hacen las productoras.
El estadounidense habló recientemente sobre este tema durante una conversación en el podcast All The Smoke, donde expuso algunos de los desafíos económicos que enfrenta actualmente la industria cinematográfica.
Affleck decidió explicar con un ejemplo concreto por qué producir cine se ha convertido en una operación mucho más costosa de lo que suele imaginar el público.
“Es muy, muy difícil hacer una película por menos de 25 millones de dólares”, afirmó.
Aunque la cifra ya parece elevada, el actor señaló que ese monto corresponde únicamente a la producción. Es decir, al dinero necesario para rodar la película: salarios, equipos técnicos, locaciones, efectos, vestuario y todo lo relacionado con llevar la historia a la pantalla.
Según explicó, una vez terminada la película aparece otro costo igual de importante: lograr que las personas sepan que existe.
“Gastas aproximadamente la misma cantidad en publicitar la película que en producirla”, comentó.
Para hacerlo más sencillo, Affleck planteó un escenario hipotético. Si un estudio invierte 25 millones de dólares en producir una película, probablemente deba destinar otros 25 millones para campañas de promoción, anuncios, entrevistas, presencia en medios y estrategias para atraer público.
Eso significa que antes de vender una sola entrada ya se habrían invertido cerca de 50 millones de dólares.
Affleck explicó que el dinero de la taquilla tampoco llega completo al estudio. Una parte importante queda en manos de las salas de cine.
“De los cines recuperas aproximadamente el 50%”, dijo.
En otras palabras, si una película recauda 100 millones de dólares en entradas alrededor del mundo, el estudio no recibe esa cifra íntegra. Aproximadamente la mitad se distribuye entre exhibidores y otros costos asociados a la distribución.
“Tienes que recaudar 100 millones solo por matemáticas simples”, declaró.
La explicación del actor ayuda a entender por qué algunas películas que parecen haber funcionado terminan siendo catalogadas como decepciones comerciales o no reciben secuelas.