La UEFA mostró los dientes y anunció que no participará en los torneos organizados por la FIFA, incluido el Mundial 2030, en caso que continúe el proyecto de expansión privada liderado por Gianni Infantino y filtrado por la prensa en los últimos días.
Eso quiere decir que selecciones como Francia, España o Alemania no estarían entre la lista de clasificados a la próxima Copa del Mundo e incluso podrían armar su propio torneo aparte.
“Como resultado de la discusión de hoy, ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que la iniciativa sea retirada en su totalidad y se otorguen garantías vinculantes de que la Fifa nunca volverá a abrir la gobernanza o las competiciones a la propiedad privada”, indicó el comunicado.
Las consecuencias a nivel de selecciones ya están claras; sin embargo, hay preocupación por lo que pueda pasar con la Champions League.
¿Qué pasaría con la Champions League ante la guerra de UEFA y FIFA?
Según el reglamento actual, la FIFA no tiene potestad para intervenir en torneos organizados de manera independiente por cada confederación. Eso dejaría en firme las próximas ediciones de la Champions League (y de paso la Eurocopa), pero los cupos a Mundial de Clubes o Copa Intercontinental quedarían cancelados.
El verdadero temor es que se produzcan conflictos entre selecciones y clubes para el préstamo de jugadores durante la fecha FIFA de amistosos o eliminatorias. Al no ser miembros del ente rector, los equipos de Europa podrían negarse a prestar sus jugadores para las convocatorias sin correr el riesgo de las sanciones que actualmente están incluidas en el reglamento.
En términos generales, habría tres consecuencias directas si UEFA y FIFA rompen relaciones:
- El campeón de la Champions League dejaría de participar en el Mundial de Clubes de la FIFA si el boicot continúa.
- Tampoco disputaría la Copa Intercontinental de la FIFA.
- Los jugadores europeos seguirían jugando con sus clubes en Champions, pero no representarían a sus selecciones en Mundiales, ni participarían en otros torneos organizados por la FIFA mientras el conflicto siga vigente.
Este pronunciamiento de la UEFA ha generado polémica en todo el mundo, pues significa sentar un procedente ante las propuestas de expansionismo de Infantino. Las selecciones europeas admitieron que se elevara el número de participantes, los cambios al reglamento y demás modificaciones, pero están en contra de aceptar inversores privados para el Mundial 2030.
Su principal bandera es que “el fútbol no está en venta” y harán todo lo posible para evitarlo. “La UEFA y sus 55 asociaciones miembro permanecen unidas. Rechazamos de manera unánime e inequívoca la propuesta de la Fifa de transferir participaciones de propiedad de la Copa del Mundo y de otras competiciones de la Fifa a inversionistas privados”, apuntaron este jueves.