Los hinchas de la Selección Colombia marcan tendencia en el Mundial 2026. Donde juega la Tricolor, ahí está la famosa fiebre amarilla dando aliento a los jugadores cafeteros, comenzando por la entonación del himno nacional.
Ya pasó en Ciudad de México, Guadalajara, Miami y Kansas City. Ahora asoma el turno para Canadá, pues este martes 7 de julio, Colombia enfrentará a Suiza, en el estadio BC Place de Vancouver, por los octavos de final de la competencia.
Sin embargo, el técnico de la selección de Suiza, Murat Yakin, no se deja sorprender por la afición de Colombia. En rueda de prensa previa al partido, dejó claro que quiere que sus dirigidos respondan en el campo.
“Sabemos lo que nos espera mañana; estará lleno de hinchas colombianos. Pero la gente está acostumbrada. Tenemos que estar en nuestro mejor momento, con toda nuestra energía. También habrá muchos hinchas suizos en el estadio. Somos un equipo fuerte; queremos ganarles en la cancha, no con la afición”, dijo Yakin en declaraciones recogidas por As Colombia.
Eso sí, añadió: “Para los equipos latinoamericanos, cada desafío se trata de sobrevivir. Es duro; probablemente será nuestro partido más difícil. Tenemos que estar a la altura. Tienen jugadores en todas las posiciones que pueden marcar la diferencia. Pero si nos apegamos a nuestro plan de juego, también seremos muy peligrosos”.
Colombia vs. Suiza, un partido trascendental en el Mundial 2026
Tanto Suiza como Colombia buscan algo histórico en este Mundial 2026: superar la ronda de cuartos de final de la competencia. Ambos seleccionados tienen dicha instancia como su mejor participación en el torneo.
Suiza ha llegado a cuartos de final en 1934, 1938 y 1954. Por su parte, Colombia estuvo entre los mejores ocho para 2014, cuando quedó eliminada ante la anfitriona, Brasil, en un recordado y polémico partido.
Gane quien gane entre Colombia y Suiza, jugará los cuartos de final del Mundial 2026 ante el vencedor entre Argentina y Egipto. Ya si supera la instancia de mejores ocho y avanza a semifinales, asegurará el tan ansiado octavo partido: o juega la final, o pelea por el tercer puesto.