No era un etapa que le favoreciera a Egan Bernal, pero este supo hacerse un lugar para luchar hasta el final por una victoria en el trazado entre Fai della Paganella y Pieve di Soligo.
Al del Netcompany Ineos se le vio sólido en la parte final del recorrido, donde terminó ganando el francés Paul Magnier en un embalaje.
Para Bernal fue un día en el que no perdió tiempo; logró arribar con el grupo principal y conservó la casilla 11 en la clasificación general de cara a las últimas dos fracciones de la edición 2026.
1. Paul Magnier (FRA/Soudal-Quick Step) - 3:46:50
2. Edoardo Zambanini (ITA/Bahrain-Victorious) - m.t.
3. Jonathan Milan (ITA/Lidl-Trek) - m.t.
4. Francesco Busatto (ITA/Alpecin-Premier Tech) - m.t.
5. Corbin Strong (NZL/NSN Cycling) - m.t.
6. Thomas Silva (URU/XDS-Astana) - m.t.
7. Madis Mihkels (EST/EF Education-EasyPost) - m.t.
8. Filippo Magli (ITA/Bardiani-CSF-7Saber) - m.t.
9. Sakarias Koller Loland (NOR/Uno-X Mobility) - m.t.
10. Lukas Kubis (SLO/Unibet Rose Rockets) - m.t.
...
38. Egan Bernal (COL/Netcompany INEOS) - m.t.
La etapa, de perfil rompepiernas y antesala de la alta montaña definitiva, estuvo protagonizada inicialmente por una escapada de cuatro corredores que mantuvo el pulso con el gran grupo durante buena parte de la jornada. Los italianos Mattia Bais y Andrea Mifsud (Polti VisitMalta), junto al británico James Shaw (EF Education-EasyPost) y el belga Jonas Geens (Alpecin-Deceuninck) llegaron a contar con ventajas superiores a los dos minutos.
Sin embargo, el empuje en el pelotón de los equipos de los velocistas fue reduciendo la renta de los escapados. Una segunda mitad de etapa muy accidentada espoleó el ritmo de la carrera, especialmente, la aparatosa caída sufrida a falta de 48 kilómetros por el portugués Afonso Eulálio (Bahrain-Victorious), portador de la maglia blanca de mejor joven, quien pese a los golpes pudo reincorporarse a la marcha.
Precisamente, el luso atacó en las rampas del temido Muro di Ca’ del Poggio, una exigente cota situada a menos de diez kilómetros de la línea de meta. Fue en este punto donde la carrera saltó por los aires; ante el endurecimiento del ritmo y los ataques, el propio líder Vingegaard decidió tomar el mando en primera persona para sofocar cualquier sorpresa táctica de sus rivales directos en la general, provocando una severa selección en el grupo de favoritos.
Superada la cima y en un rápido y sinuoso descenso hacia Pieve di Soligo, la tensión se trasladó a los velocistas. En una recta de meta que picaba ligeramente hacia arriba, Paul Magnier demostró una portentosa punta de velocidad para adjudicarse el triunfo de etapa con un poderoso demarraje, batiendo a sus rivales en una llegada de mucha colocación.
Tras esta jornada de transición nerviosa, la clasificación general no experimenta variaciones significativas en su parte alta. Vingegaard afrontará vestido de rosa las dos decisivas jornadas montañosas del fin de semana, que arrancarán este viernes con la decimonovena etapa entre Feltre y Alleghe (Piani di Pezzè).
Alta montaña: la última batalla
Para los días 19 y 20 del Giro, nuevamente la alta montaña tendrá protagonismo. Allí quedaría sentenciado el título de Jonas Vingegaard, o por el contrario se daría la sorpresa al ser bajado del primer lugar.
Para el viernes los corredores esperan varias subidas de segunda, también habrá una de fuera de categoría en la zona media que pondrá en su lugar a los favoritos. Quien mejor resista llegará al final con chances de triunfar.
Pero sin duda alguna que el día cumbre será el próximo sábado en Piancavallo. Una subida de 14 kilómetros con una inclinación de 7,8 % sentenciará el ganador de la corsa rosa.
*Con información de AFP.