Esta edición del Tour de Francia 2026 está diseñada para que la emoción vaya creciendo hasta su punto cúspide en la tercera semana. Tadej Pogačar parte como favorito a quedarse con todos los honores, pero tiene una lista de rivales dispuestos a darlo todo para robarle el trono.
Cinco colombianos estarán en carrera: Harold Tejada (XDS Astana), Sergio Higuita (XDS Astana), Einer Rubio (Movistar Team), Fernando Gaviria (Caja Rural-Seguros RGA) y Egan Bernal (Netcompany Ineos).
La presencia de Egan será clave para los intereses del Ineos, pues fue campeón en 2019 y conoce los puertos de montaña que definirán la clasificación general. El corredor zipaquireño actuará como apoyo para su líder Thymen Arensman, con quien ya hizo equipo en el Giro de Italia.
Etapa 6: de nuevo el Tourmalet
Mientras que los líderes se medirán en la contrarreloj por equipos desde el primer día y en un final para los más explosivos al día siguiente, la sexta etapa entre Pau y Gavarnie-Gèdre constituye la primera verdadera cita en la montaña.
Los Pirineos son especialmente suaves este año, una voluntad expresa de los organizadores para preservar al máximo el suspenso, y la subida final que lleva hasta el magnífico circo de Gavarnie está en consonancia (18,7 kilómetros al 3,7 %). Pero antes habrá dos mitos que escalar, el Aspin y sobre todo el col du Tourmalet (17,1 km al 7,3 %), en el que Thierry Gouvenou, el diseñador del recorrido del Tour, espera que “se ataque muy fuerte”, aunque la cima esté situada a 40 kilómetros de la meta.
Etapa 10: un 14 de julio en los montes de Cantal
Tras la primera jornada de descanso, la etapa del 14 de julio promete todo un espectáculo en los montes del Cantal entre Aurillac y Le Lioran. La anterior llegada, en 2024, a la pequeña estación de esquí del Macizo Central dio lugar a un espectáculo magnífico, decidido en el photo finish con victoria de Jonas Vingegaard por delante de Tadej Pogačar, que había atacado en la subida al Puy Mary antes de ser alcanzado por su gran rival.
El final será idéntico, con la ascensión al Pas de Peyrol, pero por la otra vertiente, seguida del corto pero muy empinado puerto del Pertus (4,4 km al 8,5 %), antes de la subida final hacia Le Lioran.
Etapa 15: Final del Mundial
Día señalado en rojo para los amantes del deporte desde el sofá, con la final del Mundial y una de las etapas más duras del Tour. Ya la víspera, el pelotón habrá sufrido en los Vosgos, donde el inédito col du Haag, recién asfaltado, supondrá una novedad. La mayoría de los corredores conocen, en cambio, la meseta de Solaison, final de esta 15ª etapa, y se estremecen de antemano.
Incluida de nuevo en el programa durante el último Tour Auvergne-Rhone-Alpes, la ascensión presenta porcentajes abominables (un 9 % de media en 11,3 km) y escupe a los corredores uno a uno sobre esta meseta paradisíaca. En el camino, también tendrán que enfrentarse al temible Salève (4,6 km al 11,2 %), suficiente para hacer ya un primer corte.
Etapa 16: una crono exigente
A pesar de la jornada de descanso de la víspera, las piernas corren el riesgo de seguir pesadas en esta única contrarreloj individual, de 26,1 km entre Evian-les-Bains y Thonon-les-Bains.
El recorrido, exigente, se divide en tres partes. Una subida de nueve kilómetros para ascender desde el lago Lemán hasta los balcones en altura. Un descenso rápido y técnico. Y, por último, diez kilómetros finales llanos. Más que suficiente para abrir diferencias.
Etapa 20: Batalla final
Es el momento culminante de esta 113ª edición, sencillamente “la etapa más dura que hayamos hecho nunca en la víspera de la llegada final”, según el director del Tour, Christian Prudhomme.
Con sus 170 kilómetros entre Bourg d’Oisans y el Alpe d’Huez, es un auténtico maratón de montaña el que espera a los corredores, con un puerto de primera categoría, el Télégraphe, y tres fuera de categoría: la Croix-de-Fer, el Galibier y, por último, el puerto de Sarenne, vía alternativa para llegar al Alpe d’Huez, previsto dos veces en el programa este año, ya que los corredores ya llegarán allí la víspera.
El desnivel total es vertiginoso: 5.450 metros. “La idea —insiste Prudhomme— es que todavía pueda pasar de todo, sea cual sea la diferencia entre el maillot amarillo y sus rivales. Porque si tienes un bajón en una etapa como esta, no es en segundos como vas a perder tiempo”.
*Con información de la AFP.