El cuidado de la piel coreano, conocido como k-beauty, gana terreno en Latinoamérica y se consolida como una de las tendencias de la industria cosmética. Según el reporte K-Beauty Goes Global, de NielsenIQ, las ventas de estos productos aumentaron 135 % en los últimos dos años, mientras las exportaciones directas de cosmética coreana a la región pasaron de US$ 35 millones en 2023 a US$ 92 millones en 2025.
Las redes sociales se han convertido en uno de los principales motores de esta expansión. Durante el último año, las búsquedas de k-beauty en canales de comercio social crecieron 125 %, mientras las ventas globales en valor de marcas coreanas aumentaron 430 %. Hashtags como #GlassSkin y #KoreanSkincare acumulan 1,5 millones y 2,8 millones de publicaciones, respectivamente.
El fenómeno también está asociado a consumidores que destinan mayores recursos al cuidado facial. Quienes compran k-beauty gastan aproximadamente US$ 140 más en productos de skincare que el comprador promedio en línea y representan el 26 % del gasto total en esta categoría.
Según el informe, el público es mayoritariamente joven, entre los 18 y 34 años, y 80 % femenino.
En Colombia, el interés por estos productos convive con una intención de moderar el gasto en belleza. De acuerdo con el reporte, el balance entre quienes planean gastar más y quienes esperan gastar menos durante los próximos 12 meses es de -15 puntos.
La innovación también impulsa el mercado: las ventas en valor de productos de limpieza facial crecieron 72 %, las de cosméticos, 58 % y las de hidratación, 46 %, según las cifras presentadas por NielsenIQ.