Lucas Orozco se considera a sí mismo un emprendedor serial. Con apenas 31 años ha creado varias empresas e incluso logró involucrar a su mamá para desarrollar una compañía de cosmética capilar. Sin embargo, su más reciente apuesta comenzó con una premisa poco usual: buscar un producto que no estuviera en los gigantes de comercio electrónico como Temu o Amazon y que al mismo tiempo resolviera una necesidad.

Así llegó a la conclusión de que podía desarrollar un producto de protección para prevenir uno de los delitos que más afecta a los colombianos: el robo de celulares, en particular, bajo la modalidad de raponazo.

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Se estima que solo en Bogotá unos 30.000 celulares fueron hurtados en 2025, lo que equivale a 83 robos diarios, y Lucas explica que, aunque ya estaban creados accesorios para evitar robos o caídas, en particular cordones o straps (que sirven para llevar el celular colgado al cuello), estos no brindan la misma seguridad.

Su idea consistió en cambiar el cordón por una pulsera, diseñada para proteger el celular mediante un sistema de anclaje físico de alta resistencia. Le tomó tres meses desarrollar el producto y, cuando ya probó que funcionaba, decidió montar una estrategia digital y así determinar cuántas pulseras iba a fabricar en su primer lote.

Lucas Orozco, creador de SaveBand Foto: SaveBand

Bautizó la pulsera como SaveBand, y varios de los videos promocionales —desarrollados en otro de sus emprendimientos, una agencia de publicidad digital— se viralizaron. Esto le permitió realizar preventas del producto e iniciar una producción ajustada a la demanda.

A finales de 2025, inició las ventas de SaveBand, cuya fabricación es 100 % colombiana. Según Orozco, su ventaja es que utiliza un anclaje universal en acero inoxidable para mantener el celular seguro y dificultar el hurto por tirón. “El sistema ha sido diseñado y probado para soportar más de 50 kilos de tensión real, lo que lo hace especialmente efectivo frente a raponazos, tanto en moto como a pie", explica.

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Orozco agrega que los videos orgánicos les han servido también para tener demanda fuera de Colombia, por ejemplo en Europa, donde también padecen los raponazos de celulares. De hecho, se estima que ese delito está al alza, en especial en Londres y Madrid, y los teléfonos robados usualmente son revendidos en el mercado negro chino, en donde demandan celulares que no tengan restricciones.

Orozco sabe que prontamente su manilla será copiada y se ofrecerán imitaciones en páginas de comercio electrónico, pero su apuesta es lograr posicionar la marca antes de que eso ocurra.