En Colombia, la prevención de accidentes laborales sigue siendo un desafío para las empresas y sus trabajadores. Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 128.288 accidentes de trabajo, un promedio de 1.425 casos diarios, según el más reciente Informe de Siniestralidad Laboral del Consejo Colombiano de Seguridad (CCS).

Colombia registra un accidente laboral cada 59 segundos

Dentro de estos riesgos, las lesiones en la cabeza requieren especial atención. De acuerdo con el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (NIOSH), entre el 20 % y el 25 % de los traumatismos laborales corresponden a traumatismos cerebrales relacionados con el trabajo.

Los accidentes pueden ocurrir por la caída de herramientas o materiales, la proyección de partículas, los golpes contra estructuras y las caídas de los propios trabajadores. Por eso, identificar y controlar los peligros resulta fundamental para establecer medidas de prevención y protección acordes con cada actividad.

“En los entornos de trabajo pueden presentarse diferentes situaciones capaces de generar impactos en la cabeza, desde objetos que caen hasta golpes contra estructuras o caídas. Por esto, Colombia cuenta con un marco normativo que exige a las organizaciones identificar, evaluar y controlar los riesgos laborales. A partir de esta identificación, las empresas pueden establecer las medidas de prevención y protección adecuadas para cada riesgo”, señaló Catalina Bejarano, líder del equipo comercial de Libus, empresa fabricante de elementos de protección personal.

Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 128.288 accidentes de trabajo, un promedio de 1.425 casos diarios. Foto: Getty Images

Los impactos laterales también representan un riesgo

La protección no debe centrarse únicamente en la parte superior de la cabeza. Un estudio del Biomechanics Laboratory del Legacy Research Institute, en Portland, Estados Unidos, encontró que los impactos laterales son aproximadamente tres veces más frecuentes que los impactos en la parte superior de la cabeza.

En este contexto, los cascos de seguridad tipo II están diseñados para brindar protección frente a impactos desde distintas direcciones. Según Vejarano, estos elementos buscan absorber y disipar fuerzas provenientes de la parte superior, los laterales, el frente y la parte posterior de la cabeza.

Accidente en el Senado: ventana cayó sobre periodista y denuncian falta de recursos para mantenimiento

Las consecuencias de estos accidentes también pueden extenderse al ámbito económico. Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estimó que, en ese país, los casos de traumatismo cerebral no fatal que requirieron hospitalización representaron costos promedio de US$51.241 en gastos médicos y US$6.110 en pérdidas laborales por persona.

La prevención, por tanto, exige reconocer los riesgos de cada entorno de trabajo y definir medidas de protección acordes con las posibles formas de impacto. La identificación de peligros y la selección de equipos adecuados son parte de las acciones para reducir la exposición de los trabajadores a lesiones en la cabeza.