En 2017, cuando hacía parte de PayU, plataforma que él ayudó a montar, José Vélez viajó a Brasil para analizar qué acciones podía desarrollar para hacer crecer esta compañía en ese país. Aunque no halló la forma de dinamizar ese negocio, sí encontró una nueva actividad que podría traer a Colombia.

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“Vi que estaban surgiendo nuevas fintechs en Brasil que masificaban la aceptación de pagos, llevándoles datáfonos a las pymes, que estaban subatendidas o no eran atendidas por los bancos en Brasil. Y pensé: ‘Creo que esto se puede hacer en Colombia’. Y me devolví a montarlo”, dice José Vélez, al describir la forma en que nació Bold, empresa que hoy preside.

Las mipymes en Colombia representan uno de los principales motores de la economía, al constituir más del 95 por ciento del tejido empresarial y generar cerca del 80 por ciento del empleo formal en el país.

A finales de 2018 y en 2019 se dio el proceso de fundación de la nueva empresa y “empezamos a echar código para lanzar nuestros primeros datáfonos al mercado, que hicimos en 2020”, recuerda.

Pero se encontraron con un hecho transformacional: la pandemia. “Creímos que nos íbamos a quebrar; todo el mundo estaba en sus casas y era difícil pensar quién iba a recibir pagos con tarjeta. Pero hubo un catalizador: la gente tuvo miedo de tocar los billetes y eso aceleró los pagos digitales y terminó impulsando los que se hacen en Colombia con tarjeta, que es en donde arrancamos”, señala Vélez.

Afirma que, desde que se inició la idea de constituir a Bold, la visión fue desarrollar una plataforma de servicios financieros para las pymes. E hicieron dos líneas de trabajo: una, diseñar los datáfonos y, en paralelo, empezaron a trabajar en la creación de la entidad financiera, un proyecto que tardó tres años. Obtuvieron la licencia de la Superintendencia Financiera y construyeron las tecnologías y los sistemas; contrataron los equipos y, ya hace más o menos dos años, iniciaron operaciones formalmente. “Y desde esa época estamos en el proceso de transformarnos. Siempre vimos los pagos como un medio y no como un fin; eran un medio para construir esta plataforma de servicios financieros más completa”, dice Vélez.

Datáfonos de Bold. Foto: Bold

Hoy Bold es una empresa de servicios financieros para las pymes, en sectores como el de restaurantes, retail y salud (médicos y odontólogos). Nació como una compañía de datáfonos, que se conecta al celular para recibir pagos, pero evolucionó y ofrece todo un conjunto de soluciones financieras para las pequeñas empresas: desde el datáfono hasta una cuenta digital para recibir pagos, tarjeta débito, tarjeta de crédito, crédito, software. “Es una solución integral para las pymes”, señala Vélez, quien con su paso en la creación de Pagosonline, luego PayU y ahora Bold se considera “un emprendedor serial”.

Agrega que, en Colombia, tienen una compañía de financiamiento. Gracias a ello, dice, pueden ofrecer las cuentas digitales a los clientes, estar conectados al sistema de pagos del Banco de la República, tarjetas débito y tarjeta de crédito. “Tenemos una licencia financiera que nos permite hacer lo mismo que hace un banco”.

Las cifras ayudan a dimensionar la tarea que ha hecho Bold: ha vinculado más de 600.000 comercios en Colombia y, según Vélez, participa con cerca del 7 por ciento de lo que se procesa en Colombia con tarjetas, que equivale a unos 20 billones de pesos anuales en transacciones.

Bold ha vinculado más de 600.000 comercios en Colombia. Foto: Getty Images/iStockphoto

También ofrece créditos y cuentas digitales y bancarias a sus clientes. “Tenemos más de 150.000 clientes con una cuenta Bold, una cuenta digital donde pueden recibir los dineros de sus pagos, administrarlos, hacer giros por Bre-B, pagarles a los proveedores y retirar en un cajero automático. Y un portafolio con el que estamos llegando a unos 300.000 millones de pesos en crédito a estas empresas”, dice Vélez.

¿Cuál es el valor que entrega Bold? A su juicio, lo innovador es que muchos de sus clientes son microempresas informales, y no hay mucha información disponible para hacer el crédito. “Analizamos las transacciones de los datáfonos para entender el negocio: cómo está, si crece, cuál es la actividad económica y demás. Y con eso hacemos el análisis de riesgo para ofrecerle crédito a ese negocio sin necesidad de pedirle tantos papeles como si tuviera un crédito tradicional”, explica.

Ahora, lo que viene es desarrollar todo el potencial de tener una entidad financiera en Colombia. “Vamos en el capítulo uno. Nos toca escribir el capítulo dos y el capítulo tres. Tenemos que profundizar mucho, sobre todo en el mundo del crédito; todavía tenemos bastante oportunidad de mejorar nuestra oferta y ampliar nuestro portafolio de productos para las pequeñas empresas. En los próximos años, la principal temática es esa: volvernos cada vez más ese banco digital para las pymes, pasando de solo datáfonos a todo el portafolio completo que le puede ofrecer una entidad financiera en Colombia”, advierte Vélez.

Pero, además de crecer en Colombia, el modelo se puede replicar en otros mercados. Vélez señaló que hace un año compraron un portafolio de 30.000 clientes en Perú, país en el que avanzan en la búsqueda de una licencia financiera para operar como lo hacen en Colombia.

“Es un mercado similar al colombiano, en donde hay unos jugadores bancarios muy grandes y poderosos, y no necesariamente están muy bien atendidas las pequeñas empresas. Se les puede hacer una oferta mucho más tecnológica, más digital, más amigable, un mejor servicio. Y eso es lo que nos ha permitido crecer mucho en Colombia y también es la apuesta en Perú”, añade Vélez.

Resalta que lo más difícil en el mundo de la tecnología es crear buenas experiencias para el cliente y desarrollar aplicaciones que funcionen muy bien, fáciles de utilizar y con alta disponibilidad. “Y hacer eso, que suena sencillo, es muy difícil. Queremos ofrecer nuestra propia receta, especialmente diseñada para las pymes, que no tienen mucho tiempo, con una aplicación que funcione muy bien, que no necesite una secretaria detrás subiendo y bajando documentos y que sea muy intuitiva y muy fácil de utilizar. El reto es lograr combinar la ingeniería con el diseño de una muy buena experiencia de usuario”.

“Ahora tenemos que darle un empujón fuerte a la cadena de valor y a las pymes”

Manifiesta que con tecnología han logrado reducir los costos de atención a las pymes y han desarrollado una solución atractiva y viable económicamente para la empresa.

Vélez destaca que Colombia tiene una regulación muy buena para garantizar la estabilidad del sistema, “pero sacrifica un poco la innovación. Tenemos que hacer un esfuerzo por relajar un poco la regulación para incentivar más la innovación y la entrada de nuevos competidores al mercado”, advierte.

Sobre la posibilidad de vender la compañía, Vélez cree que la empresa tiene todavía mucho espacio por hacer y por crecer. Apenas, por ejemplo, está iniciando su expansión internacional. “No creo que sea el momento de tener esas conversaciones. Bold fácilmente puede multiplicarse por cinco o por diez en los próximos cinco años”, puntualiza.