En las más recientes ediciones del Ranking de Innovación, Colsubsidio, una de las cajas de compensación más emblemáticas del país, ha permanecido en el top 10. Para este año también se ubicó entre las empresas más destacadas, resaltando su trayectoria, el crecimiento de la cultura innovadora en su interior y el desarrollo de apuestas disruptivas y transformadoras.
De acuerdo con Juan Manuel Bottía, gerente de Innovación-Planeación de esta caja de compensación, en 2025 desarrollaron 229 proyectos, mientras que, en 2024, la cifra fue de 162. “Son proyectos, no ideas, que hemos venido escalando significativamente”, precisó.
La estrategia de innovación de Colsubsidio se apalanca en varios ejes. El primero es la expansión de una cultura innovadora mediante procesos de entrenamiento, formación y metodologías, en los que ya participan más de 7.000 de sus cerca de 16.000 colaboradores. El segundo es la identificación de retos para que las distintas áreas propongan soluciones, desde proyectos orientados a mejorar procesos, generar eficiencias y lograr ahorros —que en 2025 sumaron cerca de un centenar— hasta iniciativas relacionadas con nuevos productos y servicios en sus más de 30 gerencias. A esto se suma una apuesta más reciente: la AcademIA de Innovación, enfocada en desarrollar competencias y conocimientos en inteligencia artificial para aplicarlos en procesos internos y crear soluciones con impacto tanto en la operación como en los afiliados.
De hecho, en 2025, Colsubsidio fortaleció competencias en materia de inteligencia artificial, articulando las personas, los procesos, los datos y la tecnología con un foco claro en la misión social y la sostenibilidad de la organización.
Además, el programa AcademIA habilitó a los equipos para identificar retos y desarrollar soluciones de impacto con recursos internos y a través de innovación abierta con esquemas de cocreación, colaboración y venture client.
El sistema de salud colombiano enfrenta una profunda crisis caracterizada por las deudas de las entidades promotoras de salud, el aumento de la cartera, el desajuste de la unidad de pago por capitación y una elevada demanda de servicios.
En ese escenario, paradójicamente, los servicios de atención en salud tienen una mayor oportunidad de desarrollo y aplicación de IA y nuevas tecnologías.
Así lo entendió Colsubsidio, que impulsó su proyecto SabidurIA, una iniciativa estratégica que evidencia cómo la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta clave para fortalecer la continuidad, la sostenibilidad y la anticipación en los servicios de salud, incluso en medio de una de las crisis más profundas del sistema colombiano.
En materia de continuidad, el proyecto enfrenta uno de los mayores riesgos operativos y legales del sector: el aumento exponencial de tutelas relacionadas con el suministro de medicamentos. El panorama era complejo: las tutelas pasaron de 5 a 250 diarias y con plazos judiciales de apenas 48 horas. Ante este tsunami legal, Colsubsidio desarrolló una solución interna basada en una arquitectura de inteligencia artificial. Esta herramienta permite leer, clasificar, extraer información y responder masivamente las tutelas, integrándose con los procesos jurídicos y logísticos existentes. Con ello logró el cumplimiento del ciento por ciento de los plazos legales, una alta precisión en el procesamiento de la información, la mejora sustancial en la efectividad de los fallos y unos ahorros operativos relevantes, garantizando la protección de derechos y la continuidad del servicio a los pacientes.
El segundo frente, sostenibilidad, se centra en la transformación del proceso de auditoría de fórmulas médicas y soportes, una operación crítica por su impacto directo en la facturación y el flujo de recursos. Antes del proyecto, la operación enfrentaba una acumulación de millones de fórmulas pendientes, retrasos en la digitalización, devoluciones por calidad y montos significativos sin auditar ni facturar. Por medio de un modelo soportado en inteligencia artificial, el proceso pasó de ser manual y físico a uno auditable en tiempo real. Esto permitió multiplicar la capacidad diaria de auditoría, mejorar sustancialmente la calidad documental, habilitar la facturación de procesos represados y generar ahorros anuales importantes, fortaleciendo la eficiencia operativa y la sostenibilidad financiera de la organización.
Y los resultados fueron evidentes: se incrementó el número de auditorías diarias, de 400 a 12.000, y se facturaron cerca de 134.000 millones de pesos pendientes de evaluación de auditoría. Además, generó ahorros anuales.
La tercera iniciativa que cierra este círculo virtuoso es la anticipación, con la detección temprana de la enfermedad renal crónica, una patología que, cuando se detecta en fases avanzadas, genera un alto impacto en costos y en la calidad de vida de los pacientes.
En alianza con AstraZeneca y startups como Arcángel y TICSocial, se implementó un modelo de detección basado en inteligencia artificial y analítica poblacional que prioriza pacientes con mayor riesgo de enfermedad renal crónica. El algoritmo, explicó Colsubsidio, identificó pacientes con la enfermedad y les dio positivo para enfermedad renal crónica. Se logró conocer a más de 800.000 pacientes. Se hallaron 95.000 personas en alto riesgo y las contactaron para agendarlas y programarles el primer y el segundo examen de creatinina.
El caso de Colsubsidio refleja cómo la innovación evoluciona apalancada en desarrollos como la inteligencia artificial y en la participación de distintos actores del ecosistema para convertir las iniciativas en proyectos más ambiciosos, incluyentes y con mayor impacto en la gestión.