Cuando Gopass comenzó operaciones en 2020, Colombia todavía estaba rezagada frente a otros países latinoamericanos en pagos electrónicos asociados a la movilidad. No existía un sistema nacional interoperable de recaudo en peajes y buena parte de las transacciones relacionadas con vehículos seguían dependiendo del efectivo.
Para los fundadores de la empresa, allí había un problema que podía resolverse con tecnología. Jorge Miguel Camacho, CEO y cofundador de Gopass, explica que en ese momento identificaron que más del 80 por ciento de los pagos relacionados con movilidad se hacían en efectivo. Sin embargo, la empresa no comenzó por los peajes, como podría suponerse, sino por los parqueaderos.
La decisión ayuda a explicar parte del modelo que desarrolló posteriormente. Gopass no se planteó como una compañía dedicada solo al recaudo electrónico en carreteras, sino como una plataforma para solucionar diferentes pagos y trámites alrededor del vehículo.
Después llegaron los peajes. La empresa participó, según Camacho, en las discusiones que llevaron a la reglamentación de la interoperabilidad del recaudo electrónico durante el gobierno de Iván Duque. Con el tiempo agregó parqueo en vía, pago de combustible, SOAT, información sobre revisión técnico-mecánica, multas, impuestos y algunos seguros asociados a los viajes y al uso de parqueaderos.
Esa diversificación es una de las razones que la empresa atribuye a su crecimiento. Un mismo tag puede utilizarse en distintos momentos de la experiencia de movilidad, lo que aumenta la frecuencia de uso y reduce la dependencia de un solo negocio.
Las cifras entregadas por la compañía muestran la escala alcanzada en seis años. Gopass ya llegó a un millón de usuarios en Colombia y a cerca del 54 por ciento de los tags que circulan en el país. También reporta presencia en más de 250 parqueaderos, cerca del 92 por ciento de los peajes nacionales y más de 500 estaciones de servicio Terpel.
Otro elemento ha sido la facilidad para conectarse con distintos medios de pago. El sistema permite utilizar todas las billeteras digitales, tipo Nequi y DaviPlata, hacer recargas mediante PSE y vincular tarjetas débito o crédito de diferentes entidades financieras. Camacho considera que esa característica ayudó a reducir una de las posibles barreras de entrada del producto: la necesidad de que el usuario perteneciera a un banco o utilizara un mecanismo específico.
La compañía también encontró un mercado que apenas comenzaba a desarrollarse. Colombia llegó tarde al recaudo electrónico de peajes frente a países como Chile, México, Brasil o Argentina, pero la adopción ha avanzado rápido. Según las cifras citadas por Camacho, cerca del 34 por ciento de los recaudos en peajes ya se realiza por medios electrónicos.
Ese crecimiento todavía tiene límites. El propio ejecutivo señala que el principal obstáculo está en la infraestructura: en algunos peajes hay pocos carriles electrónicos para la cantidad de vehículos que ya usan tags. Así, un sistema diseñado para ahorrar tiempo puede terminar generando filas. En un peaje de tres carriles, por ejemplo, si solo uno acepta pago electrónico, pero cerca del 40 por ciento de los vehículos intenta utilizarlo, aparece un cuello de botella.
Para Camacho, sin embargo, esa limitación también significa que todavía existe espacio para crecer a medida que aumenten los carriles electrónicos y eventualmente se desarrollen esquemas de libre flujo.
Capital para acelerar
El crecimiento también ha requerido recursos. Gopass ha levantado 23 millones de dólares en diferentes rondas de capitalización y entre sus inversionistas están los fondos internacionales Kaszek, Kfund y Qualcomm. Esta última, además de capital, ha aportado conocimiento tecnológico relacionado con soluciones para vehículos y desarrollos de inteligencia artificial.
La compañía facturó 53.000 millones de pesos en 2025, un 28 por ciento más, y actualmente tiene alrededor de 600 trabajadores. Su CEO señala además que durante los últimos tres años las principales líneas de negocio prácticamente duplicaron su tamaño cada año y que la expectativa para 2026 es mantener un crecimiento cercano a duplicarse.
La siguiente fase está menos concentrada en el usuario particular y más en las empresas.
Gopass acaba de adquirir en Colombia el negocio de Flotas de Pluxee, una operación de administración y pago de combustible que maneja más de 18 millones de galones al año, equivalentes, según la compañía, a unos 130 millones de dólares en transacciones. La negociación tomó más de un año.
Con la compra, Gopass busca integrar el gasto de combustible con servicios que ya ofrecía a transportadores, como peajes y seguros. La lógica es que una flota pueda administrar diferentes costos asociados a sus vehículos desde una misma plataforma. Esta adquisición contempla una estrategia de crecimiento que combinará expansión orgánica, adquisiciones y alianzas.
El movimiento también muestra cómo ha cambiado el negocio desde 2020. La empresa comenzó eliminando el tiquete y la fila para pagar un parqueadero; después llevó el mismo identificador al peaje y al combustible. Ahora quiere utilizar esa infraestructura para administrar gastos de flotas empresariales.
En paralelo, Gopass comenzó hace cerca de un año su expansión hacia México, donde ha desarrollado alianzas e integraciones con empresas de pagos electrónicos. Colombia y México serán sus prioridades durante los próximos tres años, aunque también ha sostenido conversaciones con Chile y Perú.
Su ventaja, según Camacho, no estaría solamente en vender un tag, sino en haber construido alrededor de este varios servicios. Esa combinación explica buena parte de lo ocurrido en seis años: Gopass entró en un mercado con baja digitalización, atacó problemas cotidianos como las filas y el uso de efectivo, amplió rápidamente los usos de su tecnología y consiguió capital para crecer.
La prueba para la siguiente etapa será distinta. Ya no se trata únicamente de sumar carros particulares, sino de demostrar que el modelo puede funcionar a escala en flotas, integrar adquisiciones y replicarse en mercados donde el pago electrónico de peajes lleva más años de desarrollo.