La posibilidad de convertir un activo o un derecho sobre ese activo en unidades digitales llamadas tokens, que luego se pueden comprar o vender, es una tendencia que viene ganando terreno de la mano de la tecnología blockchain, que es la que está detrás de las criptomonedas.
MetaTerra Holdings, multinacional que se dedica a tokenizar activos, puso a Colombia en el radar de su expansión internacional y busca identificar activos en sectores como petróleo y gas, turismo e infraestructura que puedan financiarse mediante tokenización. La compañía todavía no tiene un proyecto definido en el país, pero espera avanzar en conversaciones con empresarios y el Gobierno para evaluar oportunidades.
Douglas C. Anderson, chairman de MetaTerra Holdings, explicó que la empresa está interesada en utilizar blockchain para convertir activos del mundo real en instrumentos digitales que puedan ser adquiridos por inversionistas. Felipe Saenz Manrique será el encargado de liderar la operación y la búsqueda de proyectos en Colombia.
Anderson, con 28 años de experiencia en Wall Street y quien también es fundador y CEO de Wall Street Capital Partners, considera que la tokenización se está convirtiendo en una herramienta de las finanzas corporativas. MetaTerra trabaja en tres frentes: soluciones para pagos con criptoactivos, tokenización de activos y un sistema de calificación crediticia basado en transacciones realizadas sobre blockchain.
La tokenización permite representar digitalmente derechos económicos sobre un activo. En lugar de financiar toda una empresa mediante una emisión de acciones, el esquema puede concentrarse en un activo específico y en los ingresos que este genere. Anderson explicó que esa característica puede facilitar que los inversionistas identifiquen con mayor precisión de dónde provienen los flujos que respaldan su inversión.
La compañía ya está probando el modelo con una empresa de petróleo y gas en África. El proyecto busca tokenizar reservas probadas de crudo que todavía se encuentran bajo tierra, pero que pertenecen a una compañía en operación y con ingresos por producción y venta de petróleo. Según Anderson, el piloto asciende a US$250 millones y, si funciona como esperan, podría ampliarse hasta US$1.000 millones.
Ese antecedente explica parte del interés en Colombia. Anderson señaló que están evaluando oportunidades vinculadas con petróleo y gas, e incluso la posibilidad de combinar algunos proyectos energéticos con centros de datos. También mencionó hoteles, resorts y campos de golf como activos que podrían ajustarse al modelo.
Sin embargo, no cualquier proyecto sería candidato. Para MetaTerra es importante que el activo tenga ingresos actuales o que exista suficiente claridad sobre cuándo comenzará a generarlos. Anderson reconoció que resulta más difícil atraer inversionistas cuando el retorno depende de flujos que solo aparecerían cinco, seis o siete años después.
“Lo ideal es ver ingresos hoy”, señaló. Por eso, la compañía ve con mejores ojos negocios que ya sean rentables y busquen capital para ampliar sus operaciones. Puso como ejemplo un grupo hotelero que tenga varios establecimientos funcionando y quiera financiar la construcción de uno nuevo.
La infraestructura también está dentro de las posibilidades, aunque con la misma condición. “Necesitamos ver de dónde vendrán los ingresos”, explicó Anderson al ser consultado sobre proyectos colombianos que requieren financiación.
Saenz Manrique agregó que el modelo podría analizarse en diferentes sectores, desde energía y hoteles hasta una plantación de café, siempre que sea posible proyectar los flujos de caja y el activo ya esté generando ingresos.
Por ahora, MetaTerra está en una fase exploratoria. Sus representantes buscan identificar proyectos, y Anderson aseguró que, una vez exista una carta de intención o un memorando de entendimiento con el propietario de un activo, la compañía podría avanzar hacia un acuerdo definitivo en un plazo aproximado de 30 a 45 días.