La decisión que tome la Junta Directiva del Banco de la República en su reunión de política monetaria de este 30 de septiembre marca el rumbo de las negociaciones cambiarias. A esto se suma el plan del Gobierno de buscar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) una salida negociada a la situación fiscal del país.
Así las cosas, el precio del dólar abrió en 3.365 pesos, que a su vez es el máximo alcanzado en los primeros minutos de negociación. El mínimo de 3.360 y el promedio de 3.361, lo que implica un alza de 11 pesos frente a la tasa oficial, que es de 3.349,63 pesos.
Después de alcanzar un mínimo de 3.048 pesos, el pasado 24 de agosto, la tasa de cambio se mantuvo por 20 días moviéndose entre 3.100 y 3.200 pesos, pero desde el 23 de septiembre inició una racha alcista, que actualmente tiene el precio del dólar por encima de 3.300 pesos.
De hecho, el 28 de septiembre, el peso colombiano fue nuevamente la moneda global más devaluada de la jornada (1,51 % frente al viernes pasado), afectada por la mayor expectativa de aumentos de la FED y anticipando que el Banco de la República mantendría estable su tasa de interés en la reunión de este miércoles.
“Además, los operadores se encuentran atentos al alcance de las negociaciones entre el Gobierno y el FMI para abordar la crisis fiscal”, señalan en Davivienda Corredores.
Para el Departamento de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, el mercado “castigó” al peso debido a que las conversaciones con el FMI evidencian que las finanzas públicas enfrentan una situación crítica, con ingresos insuficientes para cubrir el servicio de la deuda y los gastos de funcionamiento. “La lectura inicial de los mercados pareció ser negativa, pues deja en evidencia la vulnerable situación de liquidez que enfrenta la Nación y los fuertes retos para que el ajuste fiscal provenga de recortes de gasto profundos”, indican.
En general, las monedas de países emergentes se depreciaron un 0,31 %, en promedio, presionadas por la mayor aversión al riesgo global y la revaluación del dólar DXY. De la misma forma, las ‘monedas duras’ se devaluaron mayoritariamente ante la mayor incertidumbre sobre las negociaciones de paz entre Washington y Teherán.
Precisamente por esta situación, el petróleo registró un incremento intradía del 1 %, llevando a la referencia Brent nuevamente por encima de los 105 dólares por barril, lo que debería haber ayudado al fortalecimiento del peso colombiano. Sin embargo, influyeron más las expectativas ante la decisión del Emisor y el posible acuerdo con el FMI.
En el Banco de Bogotá indicaron que el movimiento alcista del petróleo se produjo luego de que Donald Trump, presidente de Estados Unidos, rechazara la propuesta presentada por Irán para reabrir durante siete días el estrecho de Ormuz. Dicha propuesta exigía a Estados Unidos el levantamiento del bloqueo naval, una reducción de la presión militar, el alivio de las sanciones sobre las exportaciones de petróleo iraní y un alto al fuego.
La negativa de la administración estadounidense se dio en medio de declaraciones de Scot. Bessent, secretario del Tesoro, quien afirmó que a Irán le quedarían pocas semanas para enfrentar restricciones significativas en sus exportaciones de crudo y en su capacidad de negociación con socios comerciales. Bajo este contexto, Trump habría optado por mantener la presión sobre el régimen iraní.