Este martes –9 de agosto– la Bolsa de Nueva York finalizó sus operaciones con un desplome en sus diferentes indicadores, afectada principalmente por la expectativa y el temor que sigue reinando entre los inversionistas, frente al dato de inflación para julio que será revelado mañana por el Gobierno de ese país.

Tras sonar la campana que anuncia el cierre de este mercado, el índice Dow Jones, de los industriales, cayó 58,13 puntos, hasta 32.774,41, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedió un 0,42 % o 17,59 enteros, hasta 4.122,47.

Por otra parte, el Nasdaq, que sigue el comportamiento de las empresas de tecnología, retrocedió 150,53 unidades, hasta 12.494,93, convirtiéndose así en el más afectado de esta sesión, donde los inversionistas prefirieron esperar a lo que pueda pasar el miércoles, luego de que se conozca si la inflación en este país subió, se mantuvo o finalmente bajó.

Con el fantasma de la recesión más cerca, a los Estados Unidos le urge que el costo de vida empiece a ceder. No obstante, los diferentes indicadores revelados recientemente, como el de desempleo, dan señales de que por fin llegó el pico y la inflación empezará a bajar, como resultado de las acciones adelantadas por la Fed.

Los mercados permanecen atentos a los índices de inflación IPC que se conocerán el miércoles y de los precios al productor esperados para el jueves, pues podrían marcar la postura de la Reserva Federal (Fed, banco central) en el futuro.

Esta tensión no se vive únicamente en Wall Street, pues las principales bolsas europeas cerraron en rojo este martes –salvo Londres y Madrid– tras una sesión marcada por malos resultados de las empresas tecnológicas y con los ojos puestos en la publicación el miércoles de los datos de inflación estadounidense.

El índice FTSE de la Bolsa de Londres subió ligeramente, un 0,08 % mientras el DAX de Fráncfort cedió un 1,12 %. En París, el indicador CAC40 bajó un 0,53 % y en Milán, el FTSE MIB se redujo un 1,05 %, mientras que en Madrid, el IBEX35 subió un 0,48 %.

Wall Street - indicadores | Foto: Getty Images

La productividad de EE. UU. sigue perdiendo terreno

La productividad en Estados Unidos sufrió en el segundo trimestre su mayor caída desde que se tenga registro, mientras los costos laborales subieron a un ritmo que no se veía desde 1982, contribuyendo a la elevada inflación reinante en el país norteamericano.

Entre abril y junio, la productividad cayó un 2,5 % en comparación con el mismo período del año pasado, según la estimación preliminar que publicó el martes la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Se trata de la mayor caída anual desde 1948, cuando se comenzaron a registrar los datos. Si bien la producción aumentó 1,5 %, el número de horas trabajadas se elevó hasta el 4,1 %. La caída en la productividad, sumada al aumento de salarios por cuenta de la escasez de mano de obra, generó para las empresas un incremento en el costo de mano de obra de 9,5 %, el mayor en 40 años.

La productividad “cayó por segundo trimestre consecutivo debido a que las empresas continuaron contratando a un ritmo acelerado y la producción siguió disminuyendo”, explicó en un comunicado Lydia Boussour, economista de Oxford Economics.

En julio, el mercado laboral mostró un dinamismo inesperado y el país ya recuperó 22 millones de empleos destruidos con la pandemia, mientras la tasa de desempleo cayó al 3,5 %, la misma de febrero de 2020. Por otra parte, la escasez de mano de obra y consiguiente aumento de salarios ayudó a impulsar los precios y la inflación alcanzó un nuevo máximo en 40 años en junio, con un 9,1 % interanual.

*Con información de la AFP.