El terremoto del 10 de agosto afectó a cerca de 184.000 clientes de microcrédito y comprometió una cartera por $2,25 billones, según un diagnóstico presentado por la Asociación Colombiana de Instituciones Microfinancieras (Asomicrofinanzas).
El estudio, basado en una encuesta a 17 entidades que concentran el 85 % de la cartera total de microcrédito del país, identificó afectaciones en 12 departamentos. El monto comprometido equivale al 15,5 % de la cartera que estas instituciones tienen en esos territorios.
De acuerdo con el reporte, 183.254 clientes resultaron afectados, lo que equivale al 13,5 % de los usuarios de las entidades en las zonas analizadas. De esa población, el 71,2 % pertenece a los estratos 1 y 2, mientras que el 52,4 % trabaja en el sector agropecuario. El comercio concentra el 24 % de los afectados y los servicios, el 14,7 %.
La afectación también alcanzó la infraestructura de las entidades: 158 oficinas resultaron afectadas, lo que equivale al 21,9 % de las que tienen en los departamentos incluidos en el diagnóstico. En esas sedes trabajan cerca de 1.948 asesores de microcrédito.
El impacto se concentra en el occidente del país. Valle del Cauca concentra el 36,4 % de la cartera afectada, seguido por Cauca, con un 20,2 %; Caldas, con un 14,3 %; Risaralda, con un 10,1 %, y Chocó, con un 7,9 %.
Sin embargo, al comparar la afectación con la cartera que las entidades tienen en cada departamento, Chocó presenta el panorama más crítico: el 96,4 % de su cartera de microcrédito resultó afectada. Además, el 85,3 % de sus clientes reportó afectaciones.
Ante esta situación, las entidades han puesto en marcha medidas de alivio, entre ellas periodos de gracia, refinanciaciones, reestructuraciones, condonaciones de intereses y planes de pago ajustados a las condiciones de cada cliente.
También ofrecen prórrogas de hasta 180 días para determinadas cuotas con vencimiento entre julio y octubre de 2026 y nuevos microcréditos con una tasa de interés del 0 %, algunos con tres meses de gracia, para apoyar la reactivación de las actividades productivas.
“Detrás de cada cifra hay un microempresario que lo perdió casi todo en cuestión de segundos”, afirmó Felipe Clavijo Ramírez, gerente de Investigación e Innovación de Asomicrofinanzas, y destacó la importancia de dimensionar el impacto y acompañar a los afectados en la recuperación de sus negocios.