La Asociación Nacional de Productores de Leche (ANALAC) alertó sobre el aumento de las importaciones de productos lácteos en Colombia y pidió mayor transparencia para que los consumidores conozcan el origen de la leche utilizada en alimentos como quesos y yogures.
Entre enero y julio de 2026, el país importó 61.299 toneladas de leche y derivados, un incremento de un 59,8 % frente al mismo periodo de 2025. De ese total, 49.572 toneladas correspondieron a leche en polvo, cuyas importaciones crecieron un 76,7 %, según cifras de la DIAN y cálculos de ANALAC.
Estados Unidos fue el principal origen de las importaciones de leche y derivados, con 29.675 toneladas, equivalentes al 48,4 % del total. Le siguieron Chile, con 9.841 toneladas (16,1 %), Francia y Bolivia, con un 5,3 % cada uno; Portugal, con un 4,5 %, y Argentina, con un 4 %. Estas cifras corresponden al conjunto de productos lácteos importados, no exclusivamente a la leche en polvo.
Daniela España, presidenta ejecutiva de ANALAC, señaló que el consumidor debería poder distinguir entre un producto elaborado con leche colombiana, con materia prima importada o con una combinación de ambas.
“El consumidor tiene derecho de saber lo que se está comiendo, así como en un empaque debería decir de origen 100 % colombiano, cuando vemos un queso, una leche o un yogur, también debería decir de origen colombiano”, afirmó España.
La preocupación del gremio se relaciona también con el comportamiento de las compras nacionales de leche. Entre enero y julio de 2026, el acopio formal alcanzó 2.019 millones de litros, frente a 2.025 millones en el mismo periodo del año anterior, una disminución de un 0,3 %.
Para ANALAC, la estabilidad de esta cifra debe analizarse junto con las importaciones, los inventarios, la producción y el consumo. España cuestionó que se justifique el ingreso de mayores volúmenes de leche en polvo por un supuesto desabastecimiento nacional, aunque reconoció que existen diferencias regionales. En la región Caribe, por ejemplo, el acopio cayó cerca de un 11 %, en un contexto de afectaciones climáticas.
Como parte de las alternativas, la asociación plantea revisar las condiciones de uso de la leche en polvo importada para fabricar productos lácteos y tomar como referencia medidas adoptadas en algunas regiones de Brasil. “¿Qué pasa si nos llenamos de leche en polvo? Vamos a extinguir a los productores de leche, especialmente a los pequeños”, explicó la presidenta de ANALAC.
“Nos unimos a la conversación abierta por los cafeteros: el consumidor merece saber si el lácteo que consume fue elaborado con leche colombiana, con materia prima importada de países como Estados Unidos o Chile, o con una combinación de ambas. Con esa información puede decidir libremente qué comprar y qué origen respaldar”, concluyó España.