Colombia se encuentra entre los 10 principales productores de cacao del mundo, con una producción cercana a las 70.000 toneladas anuales, en una industria que supera los 4,7 millones de toneladas al año. Aunque está lejos de los volúmenes de Costa de Marfil, Ghana y Ecuador, el país se ha consolidado por la calidad de su oferta.
En 2025, Colombia exportó 49.044 toneladas de cacao y sus derivados por US$413,1 millones, un aumento de 56 % en valor frente a 2024. Estados Unidos concentró 37,1% de estas ventas, seguido por mercados como Malasia, México y Costa Rica. La canasta exportadora incluye cacao en grano, manteca de cacao, chocolates y otras preparaciones alimenticias.
Una de las principales fortalezas está en la calidad del grano. El 80 % de las exportaciones colombianas de cacao en grano está clasificado como fino o de aroma, característica asociada con perfiles diferenciados de sabor, diversidad de zonas productoras y procesos de fermentación y secado.
Oscar Eduardo Trujillo Cuenca, secretario de Agricultura y Minería de la Gobernación del Huila, señaló que “Colombia cuenta con una ventaja muy valiosa, un cacao reconocido por su calidad y por la diversidad de sabores y aromas que puede ofrecer. El siguiente paso es convertir esa fortaleza en más oportunidades para la cadena, con productos que lleguen a mercados especializados no solo por la calidad del grano, sino también por su origen, trazabilidad y transformación. Ahí está una parte importante del potencial que tiene el cacao colombiano para seguir ganando reconocimiento internacional”.
Santander concentra cerca del 41 % de la producción nacional, seguido por Antioquia (11 %), Arauca (10 %), Tolima (6 %) y Meta y Nariño (5 % cada uno). Huila, por su parte, produce cerca de 7.000 toneladas en unas 6.000 hectáreas.
En este departamento, entre enero y noviembre de 2025, se exportaron cerca de 2.100 toneladas por más de US$14 millones. El fortalecimiento de la calidad, la selección de clones y los bajos niveles de cadmio hacen parte de las oportunidades para desarrollar un cacao “origen Huila”.
El potencial de la cadena también está relacionado con avanzar hacia productos terminados y una mayor transformación del grano. La articulación entre las regiones productoras, los procesos de poscosecha, la calidad y el acceso a mercados especializados aparece como un elemento para generar mayor valor dentro de la industria.
En este contexto, del 1 al 4 de octubre, Neiva será sede de FICCA Huila 2026, encuentro que reunirá a más de 200 expositores, productores, compradores, empresarios y exportadores para generar conexiones comerciales, intercambiar conocimiento y explorar oportunidades de transformación y acceso a nuevos mercados.