Los esfuerzos conjuntos entre el gobierno, el sector privado y las comunidades campesinas sí pueden llegar a resultados concretos.
Así lo evidencia el inicio oficial de entrega de 2 millones de plántulas de cacao, provenientes de los viveros de la Compañía Nacional de Chocolates y de la red de viveros aliados. Los receptores serán 25.000 familias que están comprometidas con la sustitución de cultivos de coca por los de cacao, insumo principal para la fabricación de chocolates.
La alianza fue establecida con la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (DSCI) y la Corporación Sabores de Paz, que agrupa a 34 organizaciones campesinas.
Entre tanto, la DSCI, entidad pública adscrita a la Agencia de Renovación del Territorio (ART), es liderada actualmente por Gloria Miranda Espitia, quien participó en el acto protocolario de entrega de las plántulas, con el cual se da comienzo a una tarea que se mantendrá durante un año.
Se trata además de la continuación de un plan de trabajo que se viene adelantando desde 2024, cuando el presidente Gustavo Petro visitó la planta de la compañía, en Rionegro-Antioquia, y se oficializó el programa que, en definitiva, es un gana-gana.
Desde entonces, se empezaron las tareas, no solo con los viveros, sino con la formación de técnicos y productores y la consolidación de canales comerciales para la venta del cacao.

La entrega de plántulas es solo una de las líneas de la alianza estratégica. Según información suministrada por la Compañía Nacional de Chocolates, “el material proveniente de viveros propios de la empresa se destinará a proyectos de sustitución que estén enmarcados en la alianza. La entrega se hará a mitad de precio del valor comercial. El resto del material, será suministrado por viveros aliados, los cuales fueron establecidos con recursos de la Compañía para cumplir los compromisos pactados con el Gobierno Nacional”.

Remuneración a familias
Entre tanto, la compañía pagará un incentivo cercano a $500.000 por tonelada de cacao comprado a familias vinculadas a procesos de sustitución. Para garantizar que el cacao provenga de la alianza, la Dirección de Sustitución y las organizaciones proveedoras certificarán el origen del producto.
Y el asunto no termina allí. Según confirma la empresa, también sería parte de la alianza suscrita la incorporación, a mediano plazo, en algunas líneas de sus productos, el sello de la marca “Peace Flavours”, certificación que identifica que el chocolate fue elaborado con cacao producido por familias que sustituyeron los cultivos de coca por economías legales.
En consecuencia, el comprador que adquiera dichos productos tendrá la certeza de estar aportando con ello a la paz de Colombia.
Según las declaraciones de Miranda, “la sustitución de cultivos no termina cuando se arranca una mata de coca y se pone una de cacao. Su verdadero éxito comienza cuando las familias encuentran un mercado que les permita vivir dignamente de una economía legal”.
Por su parte, el presidente de la Compañía Nacional de Chocolates, Juan Fernando Castañeda, manifestó que “al fortalecer el sector cacaocultor, nos alineamos con el propósito superior de Grupo Nutresa, transformando realidades y sembrando progreso en el campo colombiano”.
