Lo que hace algunos años parecía una meta lejana para las comunidades indígenas productoras de cacao y café de la Sierra Nevada de Santa Marta hoy se traduce en contenedores listos para cruzar el Atlántico.
Entre 2025 y 2026, organizaciones arhuacas han exportado más de 158 toneladas de café y cacao hacia mercados especializados de Europa y Asia, fortaleciendo un modelo comercial que conecta la producción indígena con compradores internacionales y sin intermediarios.
La exportación en curso hacia Alemania de 12,5 toneladas de cacao orgánico especial en granos, producidas por Asoseynekun, Asociación de Productores Arhuacos de la Sierra Nevada de Santa Marta, es uno de los hitos más recientes. La comercialización se realiza a través de Crafting Markets, una empresa que conecta a este cacao de origen con reconocidas marcas europeas del segmento bean to bar, entre ellas Zotter y The Chocolate Makers.
El cargamento tendrá como destino la industria de chocolatería fina en Europa, donde será transformado en barras de chocolate, bombones y otros productos de alto valor agregado, elaborados a partir de cacao producido bajo estándares orgánicos y prácticas sostenibles.
Estos avances fueron presentados durante una visita realizada por el presidente de la Agencia de Desarrollo Rural (ADR), César Pachón, a la comunidad de Jimaín, un territorio arhuaco de Pueblo Bello, Cesar, donde productores, líderes comunitarios y equipos técnicos compartieron los resultados alcanzados en materia de comercialización internacional y los retos para seguir ampliando su presencia en nuevos mercados.

Estrategia de alto impacto
Los resultados son fruto de la estrategia de internacionalización de la Agencia de Desarrollo Rural, que ha llevado a los productores a participar en escenarios internacionales como Expo Osaka, en Japón, y Chocoa Fest, en Ámsterdam (Países Bajos), donde establecieron contacto directo con compradores y empresas especializadas interesadas en productos con origen certificado y trazabilidad.
Durante el encuentro, el presidente de la ADR destacó que el fortalecimiento de los procesos comerciales representa una de las apuestas centrales para consolidar la transformación productiva de los territorios rurales.

“Lo importante es el valor agregado y la posibilidad de que los productores hagan negocios directamente, sin intermediación”, afirmó César Pachón, presidente de la ADR. “Hemos acompañado a estas comunidades para que participen en ferias internacionales, conozcan a sus compradores y cumplan los estándares que exigen los mercados especializados. Cuando esos recursos llegan directamente a las familias rurales, se generan mejores oportunidades y condiciones de vida en los territorios”.
Para la comunidad arhuaca, la internacionalización de sus productos representa mucho más que una operación comercial. Según explicó Claribeth Navarro Izquierdo, representante de Asoseynekun, el proceso ha permitido fortalecer la autonomía económica de las familias productoras y ampliar el impacto social en las comunidades.
“Hemos logrado internacionalizar nuestro café y nuestro cacao a través de nuestra propia exportadora. Eso nos permite dignificar los ingresos de las familias, generar empleo y aumentar el valor agregado de lo que producimos. Hoy estamos llegando directamente a los mercados internacionales y queremos seguir fortaleciendo ese camino”, señaló Navarro.
Un producto único
La diferenciación del producto ha sido clave para conquistar compradores europeos. De acuerdo con Jean François, coordinador técnico de calidad de la organización Asoseynekun, el cacao arhuaco combina origen, manejo técnico y procesos rigurosos de poscosecha.
“Este cacao tiene un origen único en la Sierra Nevada de Santa Marta y cuenta con protocolos de fermentación y secado que garantizan una calidad excepcional. Por eso está destinado a la chocolatería fina en Europa y es reconocido por compradores que buscan productos especiales y de alta calidad”, explicó.
Así, más allá de las cifras, el proceso evidencia cómo las comunidades indígenas están incorporándose a las cadenas globales de valor sin renunciar a su identidad cultural ni a las prácticas productivas asociadas a su territorio ancestral.
Por eso ahora la expectativa es ampliar los mercados de destino y consolidar relaciones comerciales de largo plazo que permitan seguir generando oportunidades para las familias productoras de la Sierra Nevada de Santa Marta, llevando al mundo productos que nacen en uno de los territorios bioculturales más importantes del planeta.
*Contenido elaborado con el apoyo de la ADR.
