Recuperar el Ferrocarril de Antioquia fue, durante décadas, una promesa aplazada entre estudios, diseños y anuncios. Hoy, gracias a la Gobernación de Antioquia, el tren volverá a ser una realidad.
El departamento recuperará su ferrocarril con un sistema capaz de transportar pasajeros y carga, conectar el Valle de Aburrá con el Magdalena Medio y devolverle al territorio una infraestructura estratégica para la competitividad y el desarrollo.
Para el gobernador Andrés Julián Rendón, el punto de inflexión fue la aprobación de vigencias futuras por 2,6 billones de pesos a 30 años, pedidas por su Administración y autorizadas por la Asamblea de Antioquia: “Pasamos de los dibujos y diseños en prefactibilidad a vincular el componente financiero”.

Estos recursos permitirán iniciar la rehabilitación del corredor ferroviario, cuya primera etapa unirá a Bello y Barbosa como un tren multipropósito que, posteriormente, llegará hasta Puerto Berrío.
Según Rendón, el compromiso financiero se estructuró sin comprometer otros frentes de inversión. Las vigencias futuras fueron evaluadas dentro del Marco Fiscal de Mediano Plazo para garantizar que no se desplacen recursos de salud o educación.
Además, aunque una parte de la expansión futura del sistema estará respaldada por el Fondo Horizontes, nutrido con excedentes de Hidroituango, Rendón aclara que la primera fase no depende de estos recursos. En realidad, estas utilidades servirán para extender la red hacia el sur del Valle de Aburrá y eventualmente hasta La Pintada, además de financiar otros proyectos como el abastecimiento de agua potable en Urabá.
Listo el cronograma
La Gobernación espera abrir la licitación de la concesión antes de finalizar el año. El contrato incluirá la rehabilitación del corredor férreo y su operación. Si culminan los trámites pendientes con el Gobierno nacional para formalizar la entrega definitiva del corredor y autorizar intervenciones como la rehabilitación del túnel Alejandro López, el gobernador Rendón estima que el sistema podría entrar en funcionamiento entre 18 y 24 meses después de adjudicadas las obras.

El proyecto busca responder a dos necesidades. En movilidad, calcula que cerca de 100.000 pasajeros adicionales podrán desplazarse diariamente desde Barbosa, norte del Valle de Aburrá, hacia Medellín mediante una conexión integrada con el Metro y con estaciones en Navarra, Copacabana, Girardota, Hatillo y Barbosa. La integración operativa y tarifaria todavía está en construcción.
En logística, la apuesta es todavía mayor. El corredor tendría una capacidad inicial para movilizar 3,7 millones de toneladas al año y podría alcanzar entre 6,5 y 7 millones en un escenario de mayor crecimiento económico. Esto permitirá reducir cerca del 30 por ciento los costos logísticos; disminuir hasta 60 por ciento las emisiones asociadas al transporte, reducir la accidentalidad y descongestionar la red vial.
La concesión, finalmente, permitirá que el adjudicatario no solo construya y rehabilite la infraestructura, sino que también la opere y obtenga ingresos por los aportes públicos y la explotación del sistema. Varios grupos han manifestado interés, aunque solo se conocerán cuando cierre la licitación.
*Contenido elaborado con el apoyo de la Gobernación de Antioquia.
