En enero, el Índice de Precios Agropecuarios (IPAP), elaborado por la Bolsa Mercantil, subió un 3,4 % frente a diciembre de 2025 y se ubicó en 243,24 puntos, impulsado principalmente por el comportamiento del plátano, la yuca y el tomate, en un escenario de menor oferta al inicio del año. En la comparación anual, el indicador registró un incremento del 7,2 % frente a enero de 2025.


“El IPAP de enero muestra un arranque de año con ajustes claros en los precios al productor y confirma presiones diferenciadas entre productos, regiones y cadenas. La combinación de estacionalidad, clima y dinámicas de mercado volvió a marcar la formación de precios en el primer eslabón del agro, en un momento clave para productores, comercializadores y analistas del sector”, señaló Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil de Colombia, a través de un comunicado.
La Bolsa destacó que los actuales resultados se pueden explicar por medio del comportamiento de productos básicos del consumo y la producción agropecuaria.
“El plátano fue la subclase con mayor incidencia sobre el índice, con una contribución de 0,82 puntos porcentuales (p.p.), seguido por la yuca (0,74 p.p.) y el tomate (0,52 p.p.). A este comportamiento se sumaron aumentos en la leche cruda de vaca (0,33 p.p.) y en el grupo de hortalizas (0,30 p.p.)”, señaló la Bolsa Mercantil.
Por otro lado, destacan que el comportamiento del índice evidencia una reducción en los precios de las subclases agropecuarias: las legumbres verdes registraron una contribución negativa de –0,26 p.p., seguidas por los huevos frescos (–0,21 p.p.) y las flores y capullos cortados (–0,12 p.p.). También se registraron disminuciones en las legumbres secas y en algunos frutos oleaginosos.

Cacao y el ajuste de sus precios
La Bolsa también destacó que se logró identificar un comportamiento diferenciado en el precio del cacao, el cual alcanzó niveles históricamente altos en 2024 y comienzos de 2025.
Juan Camilo Suárez aseguró que, en este caso, “el comportamiento del IPAP en enero no solo refleja ajustes en productos de consumo básico, sino también dinámicas de mercado más amplias. En el cacao, el ajuste responde a un cambio estructural que se viene consolidando desde mediados de 2025, tras un periodo de precios internacionales excepcionalmente altos, asociado a restricciones de oferta en África, cuya corrección, junto con la baja en el precio del dólar, se ha venido trasladando al mercado interno”.










