Colombia tiene la posibilidad de incrementar en 2.842 millones de dólares (USD) sus exportaciones hacia Venezuela en el corto plazo, gracias a oportunidades identificadas en 99 productos con alta demanda en ese mercado, según un análisis de la Dirección de Asuntos Económicos de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex).
El estudio se desarrolla en un momento especialmente complejo para Venezuela, ya que los terremotos registrados el 24 de junio de 2026 incrementaron la demanda de atención médica, bienes de primera necesidad, servicios de agua y saneamiento, así como de materiales para infraestructura, vivienda, dotación del hogar y labores de reconstrucción.
Así, con base en las cifras comerciales de 2025, Analdex plantea que Colombia puede responder, desde una mirada solidaria y estratégica, tanto a la recuperación económica del vecino país como a las necesidades mencionadas.
El informe señala que las oportunidades surgen de la coincidencia entre la oferta exportable colombiana y las importaciones venezolanas.
De acuerdo con el análisis, el sector con mayor potencial corresponde a bebidas e insumos alimentarios, que podría generar exportaciones adicionales por USD 764,4 millones. En esta categoría sobresalen productos de consumo diario como aceites, arroz, lácteos, azúcar, galletas y panes. La información también muestra que este grupo representa el 26,9 % del potencial total identificado.
En segundo lugar aparecen los vehículos, autopartes, maquinaria y equipos, con oportunidades por USD 579,2 millones, impulsadas por la demanda de camiones, motocicletas, repuestos, electrodomésticos y plantas de energía. Les siguen los productos químicos, de aseo, cosméticos y cuidado personal, con un potencial de USD 383,7 millones, especialmente en jabones, detergentes y desinfectantes.
Otros sectores relevantes son plásticos, empaques y petroquímica, con posibilidades de negocio por USD 288,2 millones; salud, farmacéuticos e insumos médicos, con USD 263,7 millones; energéticos y combustibles, con USD 231,3 millones; y construcción, infraestructura y dotación del hogar, con USD 197,7 millones. Estos últimos adquieren especial importancia debido a la reconstrucción de viviendas, redes de agua y energía.
En este contexto, Javier Díaz, presidente de Analdex, afirmó: “Venezuela va a necesitar toda una serie de bienes más allá de los esenciales, más ahora después del doble terremoto; todo el tema de construcción va a requerir abastecimiento por parte de otros países y Colombia debe estar allí ayudando”.
Díaz insistió en que “ahora viene el proceso de reconstrucción de las viviendas, de los edificios, de la infraestructura y ahí Colombia debe estar muy cerca. Colombia debe estar presente en esas acciones; resulta esencial que lo haga”.
Además del impacto económico, Analdex sostiene que el fortalecimiento del comercio bilateral puede convertirse en una herramienta para atender las necesidades humanitarias de la población venezolana, mediante el suministro de medicamentos, equipos médicos, productos de higiene, materiales de construcción y otros bienes esenciales para restablecer los servicios básicos en las zonas afectadas por los sismos.