El gobierno de Venezuela pidió el miércoles la liberación de activos congelados de su país en el extranjero para ayudar a recaudar fondos para la recuperación del país tras los dos terremotos del mes pasado, que dejaron al menos 3.600 muertos.
“Queremos hacer una llamado a todos los países que aún tienen bloqueados fondes que partenecen a Venezuela a que iniciemos un plan de liberación de estos fondos y que podamos utlilizar en la recuperación”, dijo el canciller Iván Gil en una reunión virtual con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (Ocha).

“Tenemos en distintas partes del mundo cuentas que partenecen al Estado venezolano que han sido congeladas producto de sanciones ilegales”, esgrimió.
Tom Fletcher, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios y coordinador de la ayuda de emergencia, se encuentra actualmente en Venezuela y se ha reunido con las autoridades del país. La organización hizo un llamado urgente este miércoles para recaudar 296 millones de dólares para destinarlos a operaciones de ayuda tras los terremotos.

“Tenemos un plan claro. Se necesitan 296 millones de dólares para atender las necesidades socioeconómicas de 1,3 millones de personas en este momento, durante un periodo de seis meses. Es un plan con plazos concretos”, afirmó Fletcher.
En una reunión virtual este miércoles de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (Ocha) con ministros, Fletcher hizo un llamado urgente para recaudar 296 millones de dólares para destinarlos a operaciones de ayuda tras los terremotos.

El pedido de ayuda se suma al plan humanitario de 632 millones de dólares anunciado a comienzos de año para Venezuela, donde casi ocho millones de personas ya necesitaban ayuda humanitaria. Justo antes del doble sismo, este plan sólo había obtenido 115 millones de dólares, pero tras un flujo de contribuciones ahora tiene 300 millones.

Fletcher añadió que todavía faltan 627 millones de dólares para hacer frente a “necesidades urgentes” en el devastado país caribeño. Durante la reunión virtual de la ONU, fue que el canciller venezolano Yván Gil reclamó la liberación de los fondos de su país congelados en el extranjero.

Según la ONU, el doble terremoto en Venezuela causó daños físicos por 6.700 millones de dólares, equivalentes al 6% del PIB del país sudamericano.
La evaluación preliminar se basa en modelos sísmicos, imágenes satelitales y datos de población. Incluye las pérdidas en activos como la vivienda, pero no abarca la perturbación más amplia de la economía provocada por el desastre del miércoles, indicó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en un comunicado.
Con información de AFP.
