En Colombia, cerca del 40,4 % de los hogares vive en arriendo o subarriendo, lo que equivale a más de 21 millones de personas. Cada año, muchas personas se enfrentan a la duda de si podrán quedarse en la casa que están rentando o si tendrán que mudarse, ya sea porque encontraron algo mejor o porque no pueden seguir pagando el alquiler.

Aunque los precios de los arriendos están regulados y solo se pueden incrementar en el mismo porcentaje de la inflación del año inmediatamente anterior, la realidad es que los incrementos suelen ser más altos por diferentes circunstancias. En 2025, la inflación fue del 5,10 %; sin embargo, el indicador de El Libertador - Davivienda muestra que, en febrero de 2026, los cánones de arrendamiento crecieron un 7,8 % anual en casas y un 5,2 % en apartamentos.

Indicador de Precios de Arriendos Foto: El Libertador - Davivienda Rent Index

Esta situación se explica porque muchas veces los dueños de los inmuebles consideran que el arriendo debe subir más que la inflación; entonces lo que hacen es pedirle el apartamento o la casa al inquilino para arrendárselo a otra persona con el ajuste que creen más conveniente. Así mismo, inmuebles que no estaban arrendados y que entran al mercado se ofrecen con mayores ajustes de precios.

El Libertador (compañía del Grupo Bolívar que se especializa en facilitar los procesos de arrendamiento) y la Dirección Ejecutiva de Estudios Económicos de Davivienda diseñaron un indicador que permite analizar la evolución de los arriendos a lo largo del tiempo. Su cálculo se realiza para las principales ciudades del país. En el caso de los inmuebles residenciales, se limitan a casas y apartamentos de los estratos 4, 5 y 6; mientras que, para los no residenciales, se incluyen oficinas, bodegas y locales.

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Su más reciente análisis indica que el incremento en el valor de los arriendos de los apartamentos es uno de los más bajos en los últimos tres años y acumula 19 meses de desaceleración. Para casas, por otro lado, observan un retroceso hasta los niveles de junio de 2025, cuando los precios también crecían al 7,8 %, y rompe con la tendencia de desaceleración que alcanzó una racha de nueve meses consecutivos en enero.

Al analizar por ciudades del país, donde más subieron los cánones de arrendamiento de casas fue en Pereira (13 %), seguida de Cartagena (11,5 %) y Bucaramanga (10,2 %). En cambio, las menores lecturas se presentaron en Armenia (3,7 %), Barranquilla (4,8 %) y Bogotá (5,6 %).

El incremento en el valor de los arriendos de los apartamentos es uno de los más bajos en los últimos tres años. Foto: Tomada de Colprensa.

En el caso de los apartamentos, las ciudades con los mayores aumentos de los cánones fueron Armenia (11,9 %) y Manizales (10,5 %). Por el contrario, los menores crecimientos se observaron en Cartagena (0,7 %), Bogotá (3,3 %) y Barranquilla (4,4 %).

Por el lado de los inmuebles no residenciales, tipo oficinas, locales comerciales y bodegas, el indicador de El Libertador - Davivienda reportó en febrero incrementos anuales del 6,8 %, 5,4 % y 6,3 %, respectivamente.

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En Pereira fue donde más subieron los locales comerciales (8,7 %) y en Cartagena donde más bajaron (-0,9 %). Esta misma ciudad reportó las mayores alzas en el arriendo de oficinas (17 %). Finalmente, en bodegas, Pereira tuvo un crecimiento por encima del promedio nacional (13,5 %).

El aumento en el precio de los arriendos es una señal económica relevante porque refleja tensiones entre oferta, demanda y capacidad de pago. Factores como la formación de nuevos hogares, la migración a las ciudades y la decisión de miles de jóvenes de preferir arrendar a comprar presionan los precios de los alquileres.

El mismo impacto tiene la dificultad para comprar techo propio, por factores como crédito caro, precios de vivienda elevados y menor oferta de subsidios (el Gobierno actual acabó con el programa Mi Casa Ya). Como resultado, más gente se ve forzada a vivir en arriendo, lo que eleva aún más los cánones.