Luego de casi dos meses de discusión y socialización, este jueves se realizará en el Congreso de la República el primer debate y votación para aprobar o rechazar las nuevas propuestas planteadas en la reforma tributaria del gobierno del presidente Gustavo Petro. La idea es que comience a regir a partir de enero de 2023.

Con todos los ajustes que se le hicieron a la ponencia de la tributaria, el monto que se espera recaudar en 2023 bajó de 25 billones a 22 billones de pesos, “una buena cifra”, según el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo. Pero el recaudo aumentará gradualmente hasta llegar a 25 billones de pesos en 2026, último año de gobierno del presidente Petro.

Desde que se radicó la reforma tributaria, el pasado 8 de agosto, persistía una incertidumbre frente al destino que tendrían estos billonarios recursos. Pero el ministro de Hacienda decidió despejar las dudas y aseguró que este dinero va a estar destinado, fundamentalmente, a gasto social.

Esto significa que los 22 billones de pesos irán a financiar los programas sociales del gobierno del presidente Gustavo Petro hasta 2026. “Habrá algunos programas ambientales y de paz y también para el fomento de la pequeña empresa, que en realidad también es gasto social. Son nuestros objetivos básicos”, dijo el ministro.

Por su parte, la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, destacó que esta reforma tributaria “está enfocada en las grandes empresas, que son las que más capacidad económica tienen”. Por lo tanto, “a los colombianos de a pie les vamos a cuidar su bolsillo”.

Los $22 billones irán a financiar los programas sociales del gobierno del presidente Gustavo Petro hasta el 2026. | Foto: GUILLERMO TORRES

Reforma tributaria recargada

Entre los principales cambios que tiene la ponencia de la reforma tributaria, frente a la propuesta original, sobresalen las modificaciones al impuesto a los dividendos y a las ganancias ocasionales, la disminución de los umbrales del gramaje de azúcar de las bebidas azucaradas y la reducción del listado de alimentos ultraprocesados, entre otros.

El impuesto del 10 % a las exportaciones de carbón y petróleo se cambió por una sobretasa de renta a las empresas del sector minero energético para 2023, 2024 y 2025 que será del 10, 7,5 y 5 %, respectivamente. También se aprobó una sobretasa de renta temporal del 3 % para las hidroeléctricas (entre 2023 y 2026) y del 5 % para las entidades financieras entre 2023 y 2027.

Este jueves, 6 de octubre, la reforma tributaria se votará en un primer debate. | Foto: Guillermo Torres Reina

En cuanto al impuesto al patrimonio, se aplicará una tasa de 0,5 % para quienes tengan patrimonios mayores a 3.000 millones de pesos; el 1 % para patrimonios mayores a 5.000 millones de pesos; y si es más de 10.000 millones de pesos, la tarifa será del 1,5 %. Se trata de una nueva norma que será permanente, aunque la última sí sería temporal, por cuatro años.

También se pactó que los pequeños accionistas no tendrán que pagar impuestos adicionales sobre los dividendos, y el tope para los de los mayores ingresos será del 20 %. Mientras que en el caso de herencias, donaciones y enajenaciones de activos, los contribuyentes tendrán una tarifa única del 15 y del 35 % para las rifas y loterías.

Las tiendas de barrio o panaderías ya no tendrán que pagar el impuesto a los alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. A las bebidas que contengan menos de seis gramos de azúcar por cada 100 mililitros no se les aplicará este impuesto, pero las que tengan entre 6 y 10 gramos tendrían que pagar una tarifa de 18 pesos y las que tengan más de 10 gramos de azúcar pagarán 35 pesos.

Con el texto final de la ponencia de la reforma tributaria radicado en el Congreso de la República, este jueves, 6 de octubre, se votará en un primer debate, de un total de sólo tres que tiene que afrontar porque tiene mensaje de urgencia. Se espera que la versión final quedé aprobada antes de finalizar el año para que comience a regir en 2023.