Estar reportado negativamente en una central de riesgo suele generar preocupación entre los colombianos, especialmente cuando las dificultades para pagar una deuda llevan a buscar nuevas fuentes de crédito. Sin embargo, esta situación no necesariamente representa el final de las finanzas personales. Según expertos de Bravo, puede convertirse en una señal para revisar la capacidad de pago y reorganizar las obligaciones.
Uno de los principales riesgos frente al sobreendeudamiento es caer en el llamado “carrusel de las deudas”, que consiste en adquirir nuevos compromisos para cubrir otros créditos pendientes. Esta práctica puede agravar la situación financiera del hogar y aumentar la presión sobre los ingresos.
Sobre esto, expertos de bravo, afirman que “El mayor enemigo del bolsillo de los colombianos no es la deuda en sí misma, es la falta de alfabetización financiera. Hemos crecido creyendo que un reporte negativo es un castigo, cuando en realidad es el equivalente a los exámenes de laboratorio que te advierten que debes cambiar de urgencia tu estilo de vida. El reporte te está enseñando que tu capacidad de pago se desbordó y que necesitas aprender a presupuestar y a priorizar, no salir corriendo a endeudarte peor para ocultar el síntoma”.
Para enfrentar esta situación de sobreendeudamiento, los especialistas plantean tres pasos metodológicos.
1. Hacer un diagnóstico objetivo
El primer paso es conocer la situación real. Esto implica consultar el historial crediticio, sumar el total de las obligaciones pendientes y calcular qué porcentaje de los ingresos mensuales está comprometido con deudas. Evitar los extractos o las llamadas de las entidades financieras puede dificultar aún más la solución.
2. Frenar el uso del crédito
Ante el sobreendeudamiento, los expertos recomiendan detener la búsqueda de nuevos préstamos para cubrir obligaciones anteriores. También sugieren reducir el uso de tarjetas de crédito y concentrarse en manejar los gastos con los recursos disponibles, evitando acumular nuevos intereses.
3. Crear un plan de pago
Superar un reporte negativo requiere una estrategia para atender las obligaciones. Si los pagos mínimos no son sostenibles, la prioridad debe estar en cubrir gastos básicos como vivienda, alimentación y salud, mientras se organiza un plan para atender las deudas y generar capacidad de ahorro.
De acuerdo con Bravo, factores como las tasas de interés y la inflación han reducido el margen de maniobra de los hogares y aumentado la vulnerabilidad frente al sobreendeudamiento. Por eso, un reporte negativo puede ser visto no solo como una dificultad, sino también como una oportunidad para identificar los problemas financieros y avanzar hacia una relación más ordenada con el crédito.