Los ingresos de la industria de pagos en Colombia pasarían de aproximadamente US$ 5.600 millones en 2025 a US$ 7,7 billones en 2030, lo que representa un crecimiento anual cercano al 7 %, de acuerdo con la edición número 24 del Global Payments Report, elaborado por Boston Consulting Group (BCG).
Las tarjetas de crédito y débito seguirían siendo una fuente importante de ingresos para el sector. Según las proyecciones, los ingresos asociados a estos medios pasarían de US$ 2,8 billones en 2025 a US$ 3,8 billones en 2030.
Por su parte, los pagos instantáneos registrarían una expansión significativa en el país. El número de transacciones aumentaría de aproximadamente 1.700 millones en 2026 a más de 4.000 millones en 2030, en línea con la creciente adopción de alternativas digitales.
El comportamiento colombiano se enmarca en una tendencia regional. BCG estima que los ingresos de la industria de pagos en América Latina llegarían a cerca de US$ 287 billones en 2030, con un crecimiento anual aproximado del 7 %, superior al promedio mundial.
En cuanto a esto, Gonzalo Troncoso, Managing Director & Partner de BCG y líder de la práctica de pagos y fintech en América Latina, señaló que “América Latina seguirá siendo una de las regiones de mayor crecimiento en pagos hacia 2030. Sin embargo, crecimiento en volumen no necesariamente significa crecimiento equivalente en ingresos. Mientras las tarjetas seguirán siendo el principal motor de ingresos, los pagos instantáneos están acelerando la adopción digital en toda la región. El desafío para las compañías será identificar dónde pueden capturar valor en este nuevo escenario”.
A escala global, los ingresos del sector alcanzarían US$ 2,6 trillones en 2030, con un crecimiento anual del 5 %, por debajo del 7 % registrado durante los cinco años anteriores. El informe atribuye parte de este cambio a la desaceleración del crecimiento y al aumento de los costos operativos de las compañías.
Por otro lado, se destaca el papel que tendrá la inteligencia artificial en el futuro de los pagos. La autenticación de agentes, la tokenización y la gestión del consentimiento podrían convertirse en capacidades diferenciadoras a medida que los sistemas de IA comiencen a gestionar compras en nombre de los consumidores.
“La próxima etapa de transformación de los pagos en América Latina no estará definida únicamente por nuevos medios de pago, sino también por cómo las empresas incorporen inteligencia artificial y se preparen para el comercio agéntico. A medida que los agentes de IA comiencen a iniciar y gestionar compras en nombre de los consumidores, capacidades como la autenticación de agentes, la tokenización y el consentimiento delegado pueden convertirse en elementos de diferenciación para los proveedores de pagos”, afirmó Troncoso.