SEMANA dialogó con Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF, para conocer los desafíos que enfrentará el Gobierno de Abelardo De La Espriella.
En primer lugar, el presidente ejecutivo señaló cómo se han realizado las conversaciones con el presidente electo y su grupo de trabajo, y las alianzas que se han firmado.
¿Cuál es el diagnóstico que le entregó la CAF al presidente electo?
El presidente ejecutivo de la CAF presentó el diagnóstico que la entidad entregó al Gobierno entrante. Señaló que el principal reto será recuperar la sostenibilidad fiscal, tras el incremento de la deuda pública hasta niveles cercanos al 60 % del PIB.
“Yo creo que hay cuatro desafíos que quedan muy grandes. El primero es fiscal y hay varias alertas ya sobre el particular. Hay un crecimiento del nivel de la deuda muy grande; pasamos del 38 % de la deuda sobre PIB a casi un 60 %, no más de 58 %, casi un 60 %. Yo creo que hay una preocupación central. Esto implica necesariamente volver nuevamente a buscar un sendero de sostenibilidad de la deuda, que es el principal gran desafío”, señaló Díaz-Granados.
Además, identificó otros tres retos prioritarios: atender el déficit del sistema de salud, preparar al país frente a los impactos del fenómeno de El Niño y fortalecer las instituciones públicas mediante mayor eficiencia, digitalización y una lucha decidida contra la corrupción.
Según Díaz-Granados, estos factores serán determinantes para garantizar un crecimiento económico sostenido y mejorar la calidad del gasto público.
Crecimiento económico e inversión privada
El directivo insistió en que Colombia necesita crecer por encima del 4 % anual para cerrar las brechas sociales y fiscales. Para lograrlo, consideró indispensable atraer mayor inversión privada y extranjera, ampliar la infraestructura, fortalecer las regiones y generar señales de confianza para los mercados.
En ese sentido, destacó que la CAF pondrá a disposición instrumentos de financiamiento no solo para el Gobierno nacional, sino también para alcaldías, gobernaciones y el sector privado, con el propósito de impulsar proyectos que dinamicen la economía y mejoren la productividad del país.
Frente al escenario político, Díaz-Granados aseguró que la existencia de una oposición fuerte no representa una preocupación para el banco, sino una característica natural de una democracia sólida.
Sostuvo que los consensos serán indispensables en asuntos estratégicos como la seguridad energética, la atención de los efectos del cambio climático y las políticas dirigidas a proteger a la población más vulnerable.
“Debe existir oposición cuando sea necesaria, pero también capacidad para construir consensos cuando estén en juego los intereses del país”, concluyó.