El Tigre confirmó otro nombre de su gabinete. Se trata del economista Miguel Gómez Martínez, quien llegará a ser el nuevo ministro de Hacienda, un cargo fundamental si se tiene en cuenta que una de las crisis más notorias que recibirá el nuevo Gobierno será la fiscal.

La familia Gómez, a la que perteneció el expresidente Laureano Gómez y el inmolado líder conservador Álvaro Gómez Hurtado, ha tenido un peso muy importante en la “manada” de Abelardo De La Espriella. Enrique Gómez fue la cabeza de la lista cerrada al Senado de la República por el partido Movimiento de Salvación Nacional, que era considerada la lista del Tigre. De La Espriella, por su parte, ha inspirado algunos de sus discursos en el pensamiento de Gómez Hurtado.
Miguel Gómez Martínez es bogotano, bachiller del Colegio San Carlos, economista del Instituto de Estudios Políticos de París con maestría en Economía Internacional y maestría en Ciencia Política. En el sector público fue congresista, embajador de Colombia en Francia, vicecontralor y asesor del Ministerio de Comercio Exterior. También ha tenido relevantes cargos como, por ejemplo, gerente internacional y presidente de Asocolflores, presidente de Bancoldex y director de la Cámara de Comercio Colombo Americana.
Los grandes desafíos exigen experiencia, carácter y convicción.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) June 30, 2026
Hoy presento a Miguel Gómez Martínez como Ministro de Hacienda de la Patria Milagro. Un hombre que NUNCA se ha rendido ante las crisis, que entiende que cada peso de los colombianos debe administrarse con… pic.twitter.com/PnaWLB7k4A
El futuro ministro ha tenido un importante papel en la academia. Fue vicerrector de la Universidad Sergio Arboleda, decano de la Universidad del Rosario y docente del Cesa.
De La Espriella ha dicho que consolidará un gabinete con los mejores. “Tengo que rodearme de gente mejor, mucho mejor que yo. Yo no tengo complejos ni inseguridades”, dijo en campaña.
“La situación que va a enfrentar Colombia, desde el punto de vista económico, de seguridad, de salud y de pobreza, va a ser complicadísima y necesitamos del concurso de los mejores (...) Eso es lo que hay que hacer: un gobierno con meritocracia, con los mejores, para sacar al país adelante en sus horas más oscuras”, explicó.

La semana pasada, De La Espriella reveló el primer nombre del gabinete: Rodrigo Lara como ministro del Interior. Su figura también es muy simbólica. Además de su trayectoria en el sector público como destacado senador, es conocido por ser el hijo de Rodrigo Lara Bonilla, el ministro de Justicia asesinado por Pablo Escobar por luchar contra el narcotráfico.
El que NUNCA abandonó lo que más ama.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) June 26, 2026
Emprendedor, abogado, docente universitario, senador de la República, presidente de la Cámara de Representantes y zar anticorrupción.
El que NUNCA, a pesar de haber sido víctima de la violencia, dejó de trabajar por su Patria; el que NUNCA… pic.twitter.com/K2QYhpjvV7
“El que nunca abandonó lo que más ama. Emprendedor, abogado, docente universitario, senador de la República, presidente de la Cámara de Representantes y zar anticorrupción. El que nunca, a pesar de haber sido víctima de la violencia, dejó de trabajar por su patria; el que nunca renunció a sus principios; el que nunca dejó de legislar para las madres, los estudiantes y los pacientes que esperaban una oportunidad; el que nunca ha dejado de combatir a los corruptos. Rodrigo Lara Restrepo, Ministro del Interior de la patria milagro. Nunca más transacciones. Nunca más pactos ocultos. Nunca más corrupción. Bienvenidos a la era de la armonía, la transparencia y las grandes reformas sociales”, escribió De La Espriella en redes sociales.
Lo que viene para el nuevo MinHacienda
La tarea que tendrá Gómez Martínez no será fácil. De acuerdo con un informe de Corficolombiana, la principal fragilidad en la actualidad del país está en la sostenibilidad fiscal y en la debilidad institucional que rodea la regulación económica. “El primer reto es la sostenibilidad fiscal, hoy comprometida por un gasto rígido y unas finanzas presionadas: un déficit superior al 6 % del PIB y una deuda cercana al 60 % del PIB, y en aumento, reflejan una pérdida de confianza que, además, encarece el financiamiento para el gobierno, las empresas y los hogares. Por lo cual, para volver a cumplir la regla fiscal en 2028, se necesita un ajuste entre tres y cuatro puntos del PIB”, advierte.
Agrega que desde 2019, el gasto público ha crecido cinco veces más rápido que los ingresos, sin mejoras equivalentes en la calidad de los servicios públicos. Por ello, el primer y mayor esfuerzo debe concentrarse en la reducción del gasto.
Además, con primas de riesgo y tasas en máximos de cuatro años, para Corficolombiana un programa creíble de consolidación fiscal podría reafirmar la confianza, reducir el costo de financiamiento y moderar la carga de intereses, con ahorros estimados de al menos 0,5 puntos del PIB.
“Más allá de este incentivo, en los próximos cuatro años el país debe revisar su estructura tributaria con cinco prioridades: una, reducir gradualmente la tarifa estatutaria de renta y eliminar sobretasas sectoriales; dos, disminuir el gasto tributario, especialmente en IVA; tres, ampliar la base de personas naturales que declaran renta (sin necesariamente aumentar quiénes pagan); cuatro, profundizar la lucha contra la informalidad empresarial y laboral; y cinco, revisar impuestos al consumo relacionados con afectaciones a la salud”, asegura el informe.
Otro de los desafíos es recuperar la inversión: en el primer trimestre de 2026, la tasa de inversión se ubicó en el 16 % del PIB, su nivel más bajo en seis décadas.
“Este rezago se ha reflejado en el ritmo de juego de la economía. Desde 2019, el crecimiento ha perdido tracción y se ubica en promedio 1,1 puntos porcentuales por debajo de la década previa. La administración saliente registró el menor crecimiento de este siglo, en un contexto en el que el consumo —que sostuvo la actividad en los últimos años— empieza a agotarse, mientras la inversión acumula una caída significativa desde 2022”, puntualiza Corficolombiana.
