La vicerrectoría de la sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia emitió un comunicado oficial sobre las acciones adoptadas tras la agresión sufrida por tres jóvenes. Los hechos ocurrieron la noche del pasado miércoles 29 de julio de 2026 en las instalaciones del campus, dejando a los tres estudiantes heridos por armas cortopunzantes.
Ante este panorama, las directivas académicas rechazaron el uso de la fuerza y dispusieron la entrega de material probatorio a las autoridades judiciales. La investigación está a cargo de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Metropolitana de Bogotá, entidades con las que se estableció una mesa de seguimiento conjunto para esclarecer lo sucedido.
Sobre las decisiones tomadas en materia operacional dentro de los predios universitarios, la administración de la UNAL informó que ante los hechos “dispusimos el reforzamiento de los protocolos de seguridad en la Ciudad Universitaria, cuyas medidas se mantendrán vigentes inicialmente durante el periodo intersemestral”.
Acompañamiento a las víctimas y rutas de protección
En relación con el estado de las personas afectadas, la Dirección de Bienestar Universitario activó las rutas de atención integral y acompañamiento psicosocial. El procedimiento se ampara en el Acuerdo 021 de 2018 del Consejo de Bienestar Universitario, garantizando la asistencia continua a los estudiantes agredidos e involucrados en incidentes previos.
De igual forma, la universidad instó a los integrantes de la comunidad a formalizar las denuncias mediante la “Guía de Alertas Tempranas”. La vicerrectoría señaló que a las víctimas se las ha “brindado el acompañamiento para la presentación de denuncias, incluyendo apoyo de Primera Escucha y seguimiento a los resultados ofrecidos por las entidades externas”.
Las autoridades del plantel recordaron que desde el mes de mayo permanece activa una ruta digital específica. Este canal permite tramitar reportes sobre amenazas u hostigamientos en el entorno universitario, los cuales han sido socializados de manera periódica con el Consejo de Sede.
Articulación con entidades externas y llamado a la prudencia
Para atender la problemática de convivencia, la institución gestionó acciones con la Defensoría del Pueblo, la Unidad Nacional de Protección y la Alcaldía Local de Teusaquillo. Estas gestiones buscan hacer frente a panfletos amenazantes, ciberacoso en redes sociales y riesgos a la integridad física de profesores y líderes estudiantiles.
Finalmente, la administración del centro educativo solicitó mesura frente a las versiones cruzadas difundidas en los medios y plataformas digitales. “Hacemos un llamado respetuoso a la comunidad universitaria a actuar con prudencia mientras las autoridades competentes adelantan sus actuaciones y entregan los resultados de las investigaciones”, concluyó la vicerrectoría.