La participación de la Selección Colombia en el Mundial 2026 ha estado acompañada por el apoyo de familiares y seres queridos de los jugadores, quienes han viajado para seguir de cerca cada uno de los partidos de la Tricolor.
Entre ellos se encuentra Geraldine Ponce, esposa de Luis Díaz, quien ha estado presente durante la competencia y recientemente habló sobre el reto personal que ha significado acompañar al futbolista en este momento de su carrera.
Colombia inició su camino en la Copa del Mundo enfrentando a Uzbekistán, República del Congo y Portugal. Ahora, este viernes 3 de julio, la selección disputará su cuarto compromiso del torneo frente a Ghana, un encuentro clave en el que se definirá su camino dentro de la competencia.
Desde las tribunas, Geraldine Ponce ha seguido cada presentación de Luis Díaz. Sin embargo, detrás de su presencia en el Mundial hay una historia que, según contó, ha estado marcada por emociones encontradas, ya que hace apenas unas semanas nació Fernando, el hijo de la pareja.
La confesión la hizo durante una conversación publicada en las redes sociales de Sabor a Fútbol y de la creadora de contenido Daniella Durán, donde explicó cómo tomó la decisión de viajar para acompañar al futbolista, pese a estar atravesando una etapa muy reciente de la maternidad.
Durante la entrevista, Ponce reconoció que no fue una decisión sencilla, pues implicó separarse de su hijo durante varios días. No obstante, aseguró que también sintió la necesidad de estar al lado de Luis Díaz en uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva.
“Claro, tengo sentimientos encontrados porque me toca dejar a mi chiquito, pero también digo: ‘Este sueño lo trabajamos juntos en nuestro primer Mundial’”, expresó.
La esposa del colombiano explicó que antes de tomar la decisión consultó con los médicos para conocer si existía algún riesgo relacionado con el nacimiento de su bebé. Una vez recibió la autorización, entendió que debía encontrar la mejor manera de equilibrar su papel como madre y el deseo de acompañar a su pareja.
“Si ya los médicos me dicen que no llega mi bebé, tengo que buscar un equilibrio, entonces ese es el equilibrio que estoy buscando”, comentó.
Agregó: “Me voy superfeliz de vivir este sueño con él, pero claramente también me voy con el corazoncito un poquito arrugado porque se me queda mi bebé”, confesó.
Además, explicó que es consciente de que serán varios días lejos de Fernando, una situación que ha representado un desafío en medio de esta nueva etapa familiar.
“Van a ser días largos, pero por eso estamos ahí, buscando el equilibrio”, añadió.