Luna Pernía, hija del reconocido y querido actor colombiano Gregorio Pernía, sorprendió a sus seguidores este sábado, 16 de mayo, luego de compartir un emotivo video a través de su cuenta de Instagram, en el que mostró su lado más vulnerable.
Al inicio del clip, la joven aparece llorando, con la voz entrecortada, sin poder expresar muy bien lo que estaba sintiendo al momento de realizar la grabación. “Es lo que me ha pasado a mí estos días, que es como esa…”, expresa Luna, visiblemente afectada.
Posteriormente, la hija del actor se muestra al interior de un vehículo mientras habla por celular con su papá y le explica sus planes para las próximas dos semanas: permanecer sola en Cartagena debido a una cirugía que estaba a punto de realizarse, específicamente una mamoplastia de aumento.
Aunque Luna cortó el video de la reacción de Gregorio cuando le confesó su decisión, sí alcanzó a dejar en evidencia que lo tomó por sorpresa. Sin embargo, la joven confesó que era una intervención que había pensado desde hacía un largo tiempo para sentirse más cómoda y segura con su cuerpo.
En la descripción de su publicación, la joven abrió su corazón y habló de sus inseguridades, que durante mucho tiempo la llevaron a cuestionarse frente al espejo, motivo por el que finalmente optó por someterse a una cirugía que, según explicó, representa un cambio significativo en su vida.
No obstante, también aclaró que siempre ha sido una mujer agradecida con Dios por su cuerpo y aprendió a quererse, a valorarse y a entender que la verdadera belleza nace del corazón, pero aun así también comprendió que “un pequeño cambio no le hace mal a nadie”.
“Siempre soñé con tener mis senos un poco más grandes. No porque me sintiera menos, sino porque hay una parte de la vida llamada vanidad, y también es válido querer sentirse más cómoda, más segura y más feliz con una misma”, agregó.
Por otro lado, compartió una reflexión con las mujeres que han pensado en realizarse algún cambio en su cuerpo, señalando que “no hay nada de malo en querer verse mejor, siempre y cuando la decisión nazca del amor propio y no de la necesidad de complacer a los demás”.
Para terminar, Luna Pernía indicó que ahora se mira al espejo y se siente igual de agradecida con Dios, pero también orgullosa de haber cumplido ese sueño que guardó en silencio durante muchos años. “Cada mujer tiene derecho a sentirse hermosa, segura y dueña de sus decisiones”, concluyó.