Pocas veces se ha visto a un personaje causar tanto daño desde la tumba como Jeffrey Epstein, sin contar el que hizo en vida, al abusar y traficar con docenas y docenas de niñas y mujeres jóvenes, para satisfacer su pedofilia y congraciarse con sus amigos poderosos proveyéndoles sexo.

Exmodelo brasileña relata el extraño ambiente en el avión de Jeffrey Epstein en 2002

Cuando el caso parecía dormido, triunfó la presión para que se desclasificaran millones de documentos recopilados por el FBI para el juicio al magnate de las finanzas, muerto en 2019, con la aprobación de una ley especial en el Congreso estadounidense en noviembre pasado. Desde que el Departamento de Justicia y la Cámara de Representantes pusieron en línea la Biblioteca Epstein, una onda sísmica de vergüenza, carreras arruinadas y pérdida de honores, en todos los ámbitos, sacude al mundo. La medida confirmó cosas ya sabidas de las relaciones de grandes personajes con Esptein, destapó mentiras que varios de ellos dijeron al respecto y sacó a la luz más datos impresentables, aunque aparecer mencionado en los documentos no indica ningún crimen.

En la realeza, el más hundido es Andrés Mountbatten-Windsor, llamado así desde que su hermano, Carlos III de Inglaterra, lo despojara de su condición de príncipe, del tratamiento de alteza real y del ducado de York, en castigo por su amistad con el pedófilo. A mediados de febrero fue arrestado y sometido a 11 horas de interrogatorio, pues los archivos sugieren que le dio información gubernamental reservada al criminal cuando era enviado comercial del Reino Unido, por lo cual podría ser juzgado. Él se ha visto en serios problemas por años, pero la gota que rebosó el vaso cayó a mediados de 2025, tras comprobarse que no dijo la verdad al asegurar que suspendió todo contacto con Epstein en 2010, cuando el millonario ya era convicto por solicitar prostitución con una menor.

Así lo confirma un mensaje que le escribió luego de que se publicara la foto de Andrés con Virginia Giuffre, la mujer que lo acusó de abusar sexualmente de ella a los 17 años y con quien llegó a un acuerdo extrajudicial por unos 15 millones de dólares en 2019. “Estamos juntos en esto (…) Mantengámonos en contacto ¡y volveremos a jugar!”, le decía.

Se descubrió esta imagen del entonces presidente Andrés Pastrana con Ghislaine Maxwell de visita en Colombia. Él “organizó todo un convite para que terroristas corrieran a mi alrededor y yo les disparara”, contó ella. Foto: GETTY

En la desclasificación surgieron imágenes de Andrés, al parecer en una de las casas de Epstein, en posición cuadrúpeda, descalzo, sobre una joven no identificada acostada en el piso. Varios e-mails sugieren que Epstein le mandó mujeres que él introdujo en el Palacio de Buckingham y que el magnate traficó con otras en el Reino Unido por medio de su avión, llamado ignominiosamente el “Lolita Express”. Circulan los testimonios de una bailarina exótica forzada por Epstein y Andrés a hacer un trío con ellos y de otra que los acusa de abusos sexuales.

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Sarah Ferguson, ‘Fergie’, exesposa de Andrés, también afronta el desprestigio por sus vínculos con Epstein documentados en los archivos. Fue pillada en la mentira, pues tras repudiarlo en la prensa por sus ilícitos, corrió a disculparse con él, quien subsanó múltiples veces sus deudas millonarias. Lo llamó “amigo supremo” y hasta le pidió: “cásate conmigo”. Muy inquietante resultó saber que involucró a sus hijas, Beatrice y Eugenie, con Epstein, pues las llevó a verlo varias veces a Miami. Las princesas “se convirtieron en peones de la sórdida búsqueda de riqueza de sus padres”, títuló The Telegraph. Fergie, además, es reprobada por contarle en un mensaje a Epstein que espera el regreso de Eugenie de un fin de semana de sexo con su novio.

Otra figura de la realeza que no fue franca sobre su amistad con Epstein fue Mette-Marit, esposa de Haakon, príncipe heredero de Noruega. Aseguró que lo trató hasta 2013, cuando los archivos, en los que aparece unas 1.000 veces, sugieren que se escribían en 2014. El año en que lo conoció, 2011, le dijo que lo había buscado en Google y que la cosa no pintaba bien, dado que él ya hacía titulares por su pedofilia. Aun así, pasó unos días en su casa de Palm Beach.

En sus e-mails usa frases como “cariño”, “cosquilleas mi cerebro”, o “¿qué tienes que hacer además de verme?”. Le habla de un hombre misterioso que la hace sentir la más bella y le pregunta por fotos de mujeres desnudas para el papel de colgadura de su hijo Marius, entonces de 15 años. El trono tambalea, pues, para colmo, Marius (fruto de una relación anterior de la princesa), afronta un juicio por cargos como violación.

El afán por la liberación de los archivos de Epstein buscaba develar qué tan involucrado estuvo Donald Trump en sus fechorías. The New York Times encontró que aparece más de 5.300 veces, pero ninguna comunicación directa entre los dos, amigos hasta comienzos del siglo. Víctimas de Epstein hablan de interacciones con el presidente, como una mujer que recuerda haber sido llevada a su club Mar-a-Lago, en Palm Beach. “Está buena, ¿no?”, le habría dicho el malhechor al mandatario.

Noam Chomsky, el padre de la lingüística moderna, era muy íntimo de Epstein y le aconsejó cómo lidiar con “la horrible manera en que estás siendo tratado por la prensa y el público”, refiriéndose a sus crímenes. Foto: GETTY

El Departamento de Justicia publicó y luego eliminó de los registros liberados un documento en el que una mujer acusa a Trump de violarla en 1987. Otra afirma que le hizo lo mismo a los 13 años en Mar-aLago, donde el presidente y Epstein hacían fiestas con niñas. El mandatario, agregó la testigo, comprobaba la estrechez de sus órganos sexuales con sus dedos. (En un caso aparte, él ya fue condenado por el abuso sexual a E. Jean Carroll). Según los archivos, cuando se supo que Epstein estaba bajo investigación, hacia el año 2000, una de las primeras llamadas que la policía de Palm Beach recibió fue de él asegurando que en los círculos neoyorquinos se sabía que Jeffrey era asqueroso y que una vez lo vio rodeado de adolescentes y salió corriendo de allí. Pero hoy sostiene que no sabía nada de sus actividades.

Otro poderoso en tela de juicio es el expresidente Bill Clinton. Entre las fotos, había una de él en un jacuzzi y otra nadando en una piscina con Ghislaine Maxwell, exnovia de Epstein y encargada de conseguirle las niñas para sus desmanes, por lo cual hoy paga 20 años de cárcel. Los escritos muestran que Maxwell consiguió un millón de dólares para el lanzamiento de la Iniciativa Global Clinton, uno de sus proyectos bandera como exmandatario. Se confirmó que Clinton viajó cuatro veces en el “Lolita Express”. Niega haber estado en su isla privada, donde se abusaba de niñas, pero un extrabajador de la casa afirma haberlo visto allí. Después de negarse varias veces y ser amenazados con un proceso penal, Clinton y su esposa Hillary accedieron a declarar ante la Cámara de Representantes lo que saben de los dos convictos. Insisten en que todo es una venganza por ser contradictores de Trump.

Hillary Clinton niega vínculos con Jeffrey Epstein; su testimonio sacude a Washington

En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer peligra con caer por cuenta de Peter Mandelson, obligado a renunciar a la Cámara de los Lores e inmerso en una investigación criminal, por haber sido íntimo de Epstein. Starmer lo despidió como embajador en Estados Unidos, luego de que los archivos revelaran que le entregó información oficial sensible al financista cuando trabajaba en el gobierno en 2009. Así mismo, el criminal les pagó unos 100.000 dólares a Mandelson y a su esposo Reinaldo Ávila.

Elon Musk, la primera fortuna del planeta a febrero de 2026, ha negado vínculos cercanos con Epstein. Pero los documentos indican que intercambiaron múltiples mensajes electrónicos como aquel en que el director de Tesla pregunta: “¿En qué noche será la fiesta más salvaje en tu isla?”. Al respecto, Musk declaró que muchas veces declinó las invitaciones de Epstein al lugar.

Michael Jackson, quien también fue juzgado por pedofilia, es uno de los muchos artistas en la red social de Epstein, que también incluyó a Mick Jagger y Diana Ross. Foto: GETTY

Otro multimillonario, Bill Gates, figura en fotografías y en un mensaje de Epstein para sí mismo en el que relata que contrajo una enfermedad de transmisión sexual y que trató de administrarle antibióticos en secreto a su entonces esposa Melinda Gates, temeroso de haberla contagiado. El cofundador de Microsoft lo desmiente y aclara que solo hablaba con Epstein de conseguir dinero para la salud mundial.

También ha choqueado mucho la amistad de Deepak Chopra, el gurú de la superación personal más popular del mundo, con Epstein, por la cual se manifiesta en los archivos “profundamente agradecido”, a sabiendas de su prontuario. “Dios es un constructo/las chicas lindas son reales”, le dice en un e-mail al pedófilo, quien en otro le pregunta qué es lo que más disfruta, a lo que la respuesta fue “un largo masaje”.

En Colombia causan revuelo las evidencias de la cercanía del expresidente Andrés Pastrana con el pedófilo y Ghislaine Maxwell. Según estas, él se comunicaba con el fallecido Jean-Luc Brunel, cómplice de Jeffrey en sus delitos. En un correo, Epstein le escribe a Brunel: “Llama a Pastrana sobre una gran casa en Cuba”. En uno más, le pide que organice una reunión entre él, el exmandatario y el empresario Tommy Mottola. Se descubrieron igualmente mensajes entre Pastrana y Maxwell referentes a viajes a Nueva York.

Bill Clinton aparece múltiples veces departiendo con mujeres, artistas famosos y con el propio Epstein en los archivos. Dice que nunca fue a la isla del criminal, pero un exempleado de la casa dice haberlo visto allí. Foto: GETTY

En archivos conocidos en 2024, Maxwell relata que, durante un periplo a Colombia por invitación de Pastrana, el entonces presidente “organizó todo un convite para que terroristas corrieran a mi alrededor y yo les disparara”. Cuenta que sobrevoló la Amazonia y se publicaron instantáneas en las que los dos aparecen con uniformes de la Fuerza Aérea colombiana.

La lista de personajes vinculados a Epstein también incluye a Naomi Campbell, Sofía de Suecia, Richard Branson, Kevin Spacey, Chris Tucker, Woody Allen, Jack Lange, Noam Chomsky, Sergey Brin, Narendra Modi y Ehud Barak, entre otros.