La princesa Mette-Marit, futura reina de Noruega, aseguró que fue “manipulada y engañada” por el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein durante una entrevista difundida este viernes.
La publicación de numerosos documentos sobre el caso Epstein en Estados Unidos a finales de enero reveló una correspondencia constante —y en ocasiones de tono íntimo— entre 2011 y 2014 entre la princesa y el financiero, quien murió en prisión en 2019.
Estas revelaciones, que se suman a otros escándalos recientes, han afectado la imagen de la familia real noruega y llevaron a Mette-Marit a conceder su primera entrevista pública sobre el tema.
Durante una conversación de unos veinte minutos con la cadena pública noruega NRK, en la que participó junto a su esposo, el príncipe heredero Haakon, la princesa reconoció su responsabilidad por no haber investigado mejor el pasado del financiero.
“Por supuesto, hubiera preferido no haberlo conocido nunca”, afirmó. “Para mí es sumamente importante asumir el hecho de no haber investigado más a fondo su pasado, y asumir también haber sido tan manipulada y engañada”, añadió.

En ese contexto, Mette-Marit también intentó poner fin a las especulaciones que circulaban sobre la naturaleza de su relación con Epstein y aseguró que nunca fue más allá de una amistad. “Era una relación de amistad: para mí era, ante todo, un amigo. Pero si su pregunta es si la relación tenía otra naturaleza, la respuesta es no”, afirmó.
Sin embargo, mensajes divulgados por medios noruegos muestran que la princesa ya había investigado al financiero en 2011.
En uno de esos intercambios le escribió para contarle que lo había buscado en Google. “Sí, no me causó muy buena impresión”, comentó entonces sobre lo que encontró en internet. En ese momento, Epstein ya había sido condenado en 2008 a poco más de un año de prisión por solicitar servicios sexuales de una menor.

Ante las cámaras de NRK, la princesa, a veces al borde de las lágrimas, aseguró no recordar ese intercambio en particular. Aun así, otros mensajes revelan la cercanía que mantuvieron durante varios años.
En 2012, por ejemplo, cuando Epstein le dijo que estaba en París “en busca de una esposa”, ella respondió que la capital francesa es “buena para el adulterio”, aunque añadió que “las escandinavas son mejores esposas”. Además, en enero de 2013 Mette-Marit se alojó durante cuatro días con una amiga en la casa del financiero en Palm Beach, Florida.

Según explicó la propia princesa, decidió poner fin a su amistad con Epstein tras varios episodios cuya naturaleza no quiso revelar. El príncipe Haakon señaló que, después de uno de esos encuentros, ella se sintió “un poco insegura”.
Con el tiempo, aseguró la princesa, comprendió quién era realmente el financiero. “Entendí que era alguien malo, con quien la gente no debería tener contacto. Y vi de cerca cómo chantajeaba a otros”, dijo en la versión escrita de la entrevista publicada por NRK.
Por su parte, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, valoró que la princesa haya reconocido su responsabilidad por no haber investigado con mayor profundidad el pasado de Epstein, según AFP.

La princesa, de 52 años, también atraviesa un momento personal complejo. Su hijo, Marius Borg Høiby, nacido de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe Haakon en 2001, enfrenta cargos por presuntas violaciones y episodios de violencia contra exparejas, acusaciones que él niega. El juicio en su contra concluyó el jueves.
A esto se suma su estado de salud. Mette-Marit padece una forma rara de fibrosis pulmonar, una enfermedad incurable por la que probablemente deberá someterse a un trasplante. Según explicó, estos problemas influyeron en el tiempo que tardó en explicar públicamente la naturaleza de su relación con Epstein.
*Con información de AFP.
