Mientras se siguen conociendo las cifras de muertos —según reportes del gobierno de Delcy Rodríguez, tras los devastadores terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio en Venezuela—, nuevas alertas y preocupaciones comienzan a evidenciar la vulnerabilidad a la que se enfrenta el país vecino.

Los dos sismos consecutivos que sacudieron Venezuela hace dos semanas causaron al menos, hasta el 9 de julio, 3.890 muertos y dejaron a decenas de miles de personas sin hogar, especialmente en La Guaira.

Según estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la catástrofe natural dejó hasta 6,76 millones de personas afectadas.

La directora del organismo, Amy Pope, aseguró que “ya es evidente que el desplazamiento aumentará a medida que las personas busquen seguridad. Una respuesta rápida es esencial para proporcionar asistencia humanitaria vital y apoyar al pueblo de Venezuela en los difíciles días y meses que se avecinan”.

La catástrofe natural dejó hasta 6,76 millones de personas afectadas, según la OMI. (AP Photo/Ariana Cubillos) Foto: AP Photo/Ariana Cubillos
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“Van a tratar de traerse a sus adultos mayores”

En ese panorama, una de las situaciones que más llama la atención sería el inicio de una nueva etapa del fenómeno migratorio de venezolanos hacia Colombia, que, en palabras de Ronal Rodríguez, vocero e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, “nunca se detuvo” y puede incrementarse aún más, con características diferentes a las que se presentaron durante los años más críticos del éxodo venezolano.

“Lo que continuaremos viendo es la salida de población venezolana”, afirmó Rodríguez en diálogo con SEMANA, con un fenómeno que estará marcado por la reunificación familiar con la llegada de adultos mayores.

“Los adultos mayores, los viejos, se habían quedado en Venezuela, particularmente porque allá tenían su vivienda, tenían sus propiedades y se aferraban a la vida que en algún momento les dio Venezuela, incluso los colombianos que hicieron del hermano país su hogar”, detalló Rodríguez.

Las Naciones Unidas lanzaron un llamamiento urgente el 8 de julio de 2026 solicitando cerca de 300 millones de dólares para las operaciones de ayuda tras los sismos en Venezuela. (Foto de MARTIN BERNETTI / AFP) Foto: AFP

Pero, ante la complejidad de lo que hoy viven miles de venezolanos, “muchos de los que están en Colombia van a tratar de traerse a sus adultos mayores, a sus abuelos, a sus padres, para tratar de protegerlos un poco de todo lo que va a pasar en Venezuela en los próximos meses ante toda esta dinámica en salud pública”, recalcó.

El experto mencionó la necesidad de “retomar las herramientas del Estatuto Temporal de Protección para migrantes venezolanos” diseñadas por el Estado colombiano, que —en palabras de Rodríguez— siguen siendo la política pública más importante que Colombia “ha hecho en materia de regularización de la población venezolana”, pero que sufrió un retroceso desde 2021.

Por eso, para el experto, el Estado colombiano deberá prepararse para atender a personas que perdieron absolutamente todo durante la emergencia.

“Muchos de ellos llegarán indocumentados porque, cuando se les vino el edificio encima, no tenían pasaporte, no tenían cédula, ni los documentos básicos para reiniciar un proyecto de vida”, explicó.

La compleja crisis sanitaria tras la catástrofe

Y es que la crisis sanitaria comienza a ser cada vez más evidente y preocupante ante las advertencias de la ONU y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre brotes de enfermedades como cólera, sarampión, dengue y zika, entre otras.

Esto se suma a que “tres hospitales quedaron inutilizables, mientras que otros 50 aún están operativos en todo el país, aunque parte de ellos con daños”, según los datos de la OPS.

Situación en Venezuela después de terremoto. Foto: SEMANA

El vocero del Observatorio de Venezuela detalló que, ante esta radiografía, si bien Colombia ha sido el país que más ha sido testigo de la crisis migratoria durante 11 años, actualmente se enfrenta a un reto mayor, con menos capacidad de manejo:

“Y que muy seguramente será una dinámica que tenga como elemento adicional que es una población adulta mayor que requiere una serie de servicios que lo hacen incluso muchísimo más complejo”.

Además, señaló que la crisis sanitaria, que hoy es crítica en el país vecino, se venía presentando desde 2018, cuando en Colombia se detectaron casos de sarampión provenientes de Venezuela:

“De hecho, durante los años más duros de la dinámica migratoria, muchos de los venezolanos lo que solicitaban al llegar al territorio colombiano era poder acceder al escudo de vacunación. Y en otros países también fue una de las principales demandas de la población venezolana”.

Rodríguez también sostuvo que, en el pasado, el sistema de salud pública de Colombia fue el que empezó a detectar la magnitud de la crisis sanitaria de Venezuela, y en este caso no será la excepción.

“Los colombianos tenemos que jugar un papel muy importante; hay sectores médicos, hay gremios, que están haciendo una ayuda que es muy importante, que hay que continuar haciéndola, no solamente por una semana, sino incluso por meses, para evitar que Venezuela caiga en una situación mucho más compleja”, dijo.

También recordó que Colombia continúa siendo la principal puerta de salida para quienes abandonan Venezuela, al tiempo que los terremotos no crearon la migración venezolana, sino que profundizaron un proceso que nunca desapareció y que ahora tendrá un componente mucho más humanitario.

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La tragedia puede terminar favoreciendo al régimen venezolano

Ya en el ámbito político, que también puede presionar aún más la salida de venezolanos, Rodríguez consideró que los terremotos fortalecieron temporalmente la posición del régimen venezolano al permitirle postergar la discusión sobre la transición democrática.

“Los terremotos juegan a favor para que el régimen pueda dilatar el mayor tiempo posible esta situación e incluso para que le apueste a continuar en el ejercicio del poder más allá de la presidencia del republicano en los Estados Unidos“, aseguró.

Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela Foto: AP

Por eso, el deseo de que se realizaran las elecciones en Venezuela quedó en suspenso y con la gran incógnita de cuándo ocurrirán, pues la tragedia cambió completamente las prioridades, además de que la oposición atraviesa uno de sus momentos más difíciles.

“Se suponía que empezaba un proceso buscando un nuevo Consejo Nacional Electoral. Ese proceso ha quedado aplazado… La oposición en este momento está fuertemente golpeada“, aseguró, al referirse especialmente a la situación de María Corina Machado, cuyo liderazgo —dice— depende de regresar al territorio venezolano para encabezar el proceso de reconstrucción política y social.

Por eso, aunque Washington ha mantenido acciones de presión contra figuras del chavismo, Rodríguez considera que los hechos muestran una realidad diferente, que hoy Venezuela debe enfrentar con miras a su reconstrucción.

“La recuperación de Venezuela ya no solo pasa por la transición política y la recuperación socioeconómica, sino por la reconstrucción material del país“, afirmó.